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Hubertus Heil - Ministro Federal de Trabajo de Alemania

El antecedente alem√°n

El Ministro de Trabajo Hubertus Heil (SPD) quiere reconocer el derecho a trabajar desde casa después de la crisis del coronavirus. Los sindicatos y las empresas le apoyan, pero la respuesta obedece a una demanda más general.

El porcentaje de trabajadores que realizan su trabajo desde casa ha aumentado en Alemania del 12 al 25% del total de asalariados durante la pandemia. Heil declar√≥ al peri√≥dico ¬ęBild am Sonntag¬Ľ

Estamos trabajando en una nueva ley para el derecho a ¬ęla oficina en casa¬Ľ [nombre popular del teletrabajo en Alemania], que presentaremos en oto√Īo. Todo aquel cuyo lugar de trabajo lo permita, deber√≠a poder trabajar si lo desea en remoto. La idea es que los trabajadores puedan mudar su puesto de trabajo a casa, bien de forma permanente, bien uno o dos d√≠as a la semana. Con la pandemia, estamos d√°ndonos cuenta de la cantidad de trabajo que actualmente puede ser realizado en remoto.

Con ¬ęreglas justas¬Ľ Heil quiere evitar que ¬ęel trabajo se meta demasiado en la esfera privada¬Ľ. Tambi√©n debe haber una hora de cierre en la oficina en casa – ¬ęy esta hora no puede ser las 10 de la noche¬Ľ. El trabajo a domicilio deber√≠a ser una opci√≥n voluntaria para los empleados. ¬ęQueremos hacer posible m√°s tele-trabajo, pero no forzarlo¬Ľ, dijo Heil.

El partido social-dem√≥crata (SPD) que integra la coalici√≥n liderada por la canciller Angela Merkel, ya hab√≠a defendido en diciembre de 2019 ‚Äďmucho antes de que la pandemia obligara al confinamiento en Alemania y en gran parte del mundo‚Äď el establecimiento del derecho a trabajar desde casa.

El vicecanciller y ministro federal de finanzas, Olaf Scholz, tambi√©n elogi√≥ en p√ļblico las ventajas del tele-trabajo. ¬ęLas √ļltimas semanas han demostrado lo mucho que se puede hacer trabajando desde casa¬Ľ; ¬ęEs un verdadero logro, del que no debemos quedarnos atr√°s¬Ľ, a√Īadi√≥ el Ministro de Hacienda al peri√≥dico ¬ęBild am Sonntag¬Ľ.

La iniciativa tiene el apoyo de los sindicatos, entre otras organizaciones. El miembro de la junta de Ver.di (Vereinte Dienstleistungsgewerkschaft – en espa√Īol, Sindicato Unido de Servicios), Christoph Schmitz, declar√≥ que desde el sindicato:

¬ęExigimos el derecho a una oficina en casa¬Ľ y a√Īadi√≥ que deben seguir cumpli√©ndose ciertas condiciones, ¬ępor un lado, las cuestiones operativas y la voluntad de los clientes han de tener un papel central, y por otro, la salud y la seguridad en el trabajo deben garantizarse de forma integral, lo que abarca desde los equipos de trabajo ergon√≥micos hasta el registro del tiempo de trabajo¬Ľ.

¬ŅPor qu√© la medida genera consenso social CDU-SPD, empresariado-sindicatos?

La medida podr√≠a afectar a un 20% de la fuerza de trabajo alemana. La experiencia de lo que en Alemania llaman la ¬ęoficina en casa¬Ľ ha sido muy positiva durante el confinamiento… tanto para empresarios como para trabajadores. Y algo muy similar ha ocurrido en Francia.

Las empresas han visto la oportunidad de reducir gastos fijos en oficinas y servicios ligados. En no pocos casos especulan incluso con la posibilidad de vender plantas o edificios, sin perder capacidad de crecimiento. Porque el hecho es que tener un cierto porcentaje de la plantilla en remoto permite tener una fuerza de trabajo m√°s flexible y capaz de crecer seg√ļn las necesidades de la demanda.

Por otro lado, en pa√≠ses como Alemania hace mucho que las metodolog√≠as online de gesti√≥n de proyectos y organizaci√≥n de equipos ya estaban muy implantadas dentro de las oficinas m√°s all√° de los sectores originales (finanzas, software, etc.). Esto ha convertido el paso al teletrabajo en una ganancia real de productividad que los trabajadores han percibido sin embargo como una ganancia en su capacidad de conciliaci√≥n laboral-familiar… y un ahorro en tiempos y gastos de transporte.

¬ŅQu√© significa regular el teletrabajo como un derecho?

El teletrabajo es un espacio social propio en el que se solapan los derechos laborales y los digitales.

Es muy significativa la experiencia durante la pandemia en Portutal. Este país instauró la modalidad de teletrabajo en todas las actividades susceptibles de ser trasladadas a los domicilios de los empleados. Sin embargo, las medidas de control establecidas por las empresas hicieron necesaria la intervención de la Comisión Nacional de Protección de Datos. La Comisión estableció los límites al empleador, y, entre otros, asentaba la imposibilidad de obligar al trabajador a mantener la cámara permanentemente activa, la prohibición de grabar videoconferencias, así como de someter a control remoto su actividad mediante softwares específicos (TimeDoctor, Hubstaff, Timing, ManicTime, TimeCamp, Toggl o Harvest).

El problema portugués no puede interpretarse como un conflicto por el control de los trabajadores en el tiempo de trabajo, sino como el producto de una desincronización cultural. La pandemia impuso el teletrabajo en entornos empresariales que no habían implantado todavía la revolución digital en lo que toca a los servicios empresariales. A diferencia de Alemania, en buena parte del aparato administrativo de las empresas portuguesas las metodologías de trabajo por metas y objetivos se consideran todavía exclusivas de los servicios avanzados y la digitalización de la gestión de equipos -presenciales o no- no es todavía hegemónica en el paisaje organizacional.

El teletrabajo supone ganancias de productividad cuando se organiza con metodologías modernas de gestión de equipos en torno a tiempos, metas y objetivos. El mercado hace ya mucho que ofrece decenas de soluciones con diversos enfoques de planificación y gestión de proyectos online (BaseCamp, Asana, etc.). Este tipo de organización del trabajo ha demostrado aumentar de manera efectiva la productividad de los servicios avanzados sin necesidad de cronometraje.

La forma de dar el salto de una situaci√≥n similar a la de Portugal a una como la de Alemania, e incrementar con ello la productividad de los servicios dentro de las empresas, es impulsar mediante regulaci√≥n la concepci√≥n del teletrabajo que es hegem√≥nica en EEUU, Gran Breta√Īa, Alemania o los pa√≠ses escandinavos.

Inteligencia Artificial

Los chatbots se han incorporado a la industria del seguro, hasta ahora, de forma mayoritaria en áreas de gestión administrativa y reclamaciones. Tras estas primeras experiencias las empresas estudian cómo incorporar la inteligencia artificial a procesos más complejos como la toma de decisiones.

Seguramente los chatbots con mayor repercusión han venido de la mano de nuevas empresas fintech e Insurtech; es el caso de Lemonade, que tiene a Maya, para suscribir pólizas y a Jin, que se encarga de las reclamaciones. En Europa, SPIXII, se ocupa de la venta de pólizas de automóvil, el nuevo asistente virtual, Kate, puede contestar preguntas sobre coberturas de la póliza y dar información sobre facturas y cargos. Entre las aseguradores tradicionales, Allianz utiliza a Allie para dar asistencia 24/7, Marc es el robot de Credit Agricole para el seguro de salud.

Sin embargo son muchas las que todavía no han dado sus primeros pasos en este mundo y, antes de hacerlo, hay algunas consideraciones básicas a tener en cuenta:

  • An√°lisis de las cadenas de valor de los seguros para identificar los procesos susceptibles de automatizar.
  • Estudio de las implementaciones realizadas por la competencia, ya sea la empresa tradicional o los nuevos agentes.
  • Desarrollar una estrategia de transformaci√≥n digital que incluya: objetivos y finalidades; dise√Īo de arquitectura tecnol√≥gico; forma de implementaci√≥n, redise√Īo de procesos de trabajo, transformaci√≥n de la cultura corporativa, comunicaci√≥n a clientes, proveedores, y comunicaci√≥n p√ļblica.
  • Primar al m√°ximo el lenguaje natural de los nuevos empleados-robot.

Nueva concepción del trabajo

Wharton School y la compa√Ī√≠a de banca m√≥vil Moven han publicado un libro blanco en el que abordan la relaci√≥n entre Fintech y el futuro del trabajo.

Analizando el periodo comprendido entre 2005 y 2015, avanzan que si bien en EE.UU. se ha dado mucha importancia a la transformaci√≥n que la sharing economy tendr√≠a en la organizaci√≥n del trabajo, las cifras de ocupaci√≥n no terminan de respaldarla. Entre los estudios que cita se encuentra el de los economistas de Princeton y Harvard respectivamente, Alan Kruger y Lawrence Katz, y que afirman que los trabajadores on demand (que desempe√Īan trabajos ocasionales en plataformas de servicios tipo Uber, TaskRabbit) representan s√≥lo el 0,5% de la fuerza de trabajo de Estados Unidos, desacreditando las afirmaciones que lo situaban en un 22%.

Para los autores del libro blanco el fen√≥meno al que no se ha prestado atenci√≥n en relaci√≥n a la nueva organizaci√≥n del trabajo tiene que ver con la tendencia de las empresas a estructurar plantillas flexibles. Hecho que ha supuesto el aumento significativo del n√ļmero de freelance o trabajadores aut√≥nomos que ofrecen su servicio a una serie de proveedores m√°s o menos fijos. En 2016 representaron el 16% de la fuerza laboral de Estados Unidos, frente al 10% en 2005. Algunas compa√Ī√≠as tecnol√≥gicas aventuran que en 2020 estos nuevos trabajadores flexibles supondr√°n el 40% de las plantillas en 2020. Para el trabajador este hecho supone gestionar adem√°s de su tiempo, sus finanzas de una forma completamente diferente. Es ah√≠ donde el estudio evidencia un nuevo y jugoso nicho de negocio para las soluciones Fintech. Satisfacer las necesidades de un trabajador con necesidades mucho m√°s sofisticadas y diversas.

Obama y Bo

Publicado exactamente un mes antes de cambio de gobierno pretende quedar como parte del ¬ęlegado¬Ľ Obama y mostrar altura de miras hist√≥rica. Sin embargo, se percibe tambi√©n la falta de un sustrato te√≥rico suficiente para entender los cambios que anuncia m√°s all√° de los deseos.

El informe sugiere que los dise√Īadores de pol√≠ticas deben prepararse para cinco efectos econ√≥micos primarios:

  • Contribuciones positivas al crecimiento agregado de la productividad;
  • Cambios en las habilidades demandadas por el mercado de trabajo, incluyendo una mayor demanda de habilidades t√©cnicas de alto nivel;
  • Distribuci√≥n desigual del impacto, a trav√©s de sectores, niveles salariales, niveles educativos, tipos de trabajos y ubicaciones;
  • Agitaci√≥n del mercado de trabajo a ra√≠z de la desaparici√≥n de determinadas profesiones mientras sigue activo el proceso de creaci√≥n de otras nuevas; y
  • La p√©rdida de puestos de trabajo para algunos trabajadores en el corto plazo, y posiblemente m√°s tiempo en funci√≥n de las respuestas pol√≠ticas.

En términos generales, el informe sugiere tres estrategias para abordar los impactos de la automatización impulsada por la AI en toda la economía estadounidense:

  • Invertir y desarrollar la IA dados sus beneficios;
  • Educar y capacitar a los estadounidenses para los trabajos del futuro;
  • Ayudar a los trabajadores en la transici√≥n ofreciendo capacitaciones a los trabajadores que aseguren un crecimiento equilibrado.

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