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El 10 de marzo de 2021 tuvo lugar de forma virtual la reuni贸n de lanzamiento del proyecto PROLIFIC, PROmoting digital rights LIteracy For Including Citizens coordinado por el instituto Polibienestar de la Universidad de Valencia y los socios Fundaci贸n Instituto Hermes para el empoderamiento de la ciudadan铆a (Espa帽a), Margherita Societa’ Cooperativa Sociale Onlus (Italia), Senior Europa Sociedad Limitada – Kveloce (Espa帽a) y Funda莽茫o Dr. Jos茅 Louren莽o J煤nior (Portugal).

Todos los socios participaron en el evento para debatir y planificar la puesta en marcha del proyecto que tiene como objetivo empoderar a los grupos de personas vulnerables (ancianos, inmigrantes y personas con discapacidad) sobre sus derechos digitales a trav茅s de la capacitaci贸n de los profesionales que trabajan con ellos en ONG, asociaciones, servicios sociales, etc. y la creaci贸n y validaci贸n de herramientas espec铆ficas.

Se trata de un paso importante para empezar a generar conciencia y crear herramientas para proteger a los grupos vulnerables de la estafa o la usurpaci贸n de identidad, el acoso y el grooming, la suplantaci贸n de identidad o el abuso de poder de las empresas, y para luchar contra la difusi贸n de mensajes extremistas, discriminatorios, racistas, xen贸fobos, antisemitas, hom贸fobos o sexistas.

Imagen: Gerarlt

El papel de los socios

  • La Universitat de Valencia – Instituto Polibienestar (Espa帽a) es el socio principal del proyecto y ser谩 quien promueva la coordinaci贸n del consorcio. Adem谩s, est谩 a cargo del desarrollo del marco de evaluaci贸n para medir los impactos del proyecto y las actividades relacionadas.
  • La Fundaci贸n Instituto Hermes para el empoderamiento de la ciudadan铆a (Espa帽a) lidera el desarrollo de la creaci贸n de un software (plataforma web) que personaliza un curr铆culo de formaci贸n para que los profesionales que trabajan con grupos vulnerables tengan las competencias adecuadas para promover los derechos digitales y prevenir su vulneraci贸n.
  • Margherita Societa’ Cooperativa Sociale Onlus (Italia) se encarga de las actividades de comunicaci贸n y difusi贸n, pero tambi茅n participar谩 en la prueba de las nuevas herramientas de formaci贸n en el 谩mbito de la discapacidad.
  • Senior Europa Sociedad Limitada – Kveloce (Espa帽a) es responsable del control de calidad de las actividades y los resultados.
  • La Funda莽茫o Dr. Jos茅 Louren莽o J煤nior (Portugal) se encarga de realizar actividades piloto con personas mayores y con profesionales que trabajan con este grupo vulnerable.
Imagen: Gerarlt

Pr贸ximos pasos


Los socios, durante la reuni贸n, debatieron sobre la gesti贸n del proyecto y acordaron comenzar con el desarrollo del primer resultado: un software (plataforma web) que personaliza un curr铆culo de formaci贸n para profesionales, educadores y voluntarios para favorecer el empoderamiento de los derechos digitales de los grupos vulnerables.

Todo el trabajo se basar谩 en la comprensi贸n com煤n de lo importante que es hoy en d铆a apoyar a los grupos vulnerables para que puedan utilizar la tecnolog铆a e Internet como oportunidades de formaci贸n, informaci贸n, desarrollo, expresi贸n social y participaci贸n ciudadana, evitando ser enga帽ados, acosados o discriminados.

El proyecto, financiado por la Comisi贸n Europea en el marco del programa Erasmus plus, est谩 dise帽ado para empoderar a los grupos de personas vulnerables sobre sus derechos digitales a trav茅s de la capacitaci贸n de los profesionales que trabajan con ellos en ONG, asociaciones, servicios sociales, etc. y la creaci贸n y validaci贸n de herramientas espec铆ficas.

Internet genera m煤ltiples oportunidades de formaci贸n, informaci贸n, desarrollo, expresi贸n social e incluso participaci贸n ciudadana. Sin embargo, dentro de Internet se han desarrollado comportamientos negativos como el acoso virtual, la violencia verbal y simb贸lica, la discriminaci贸n e incluso comportamientos delictivos. Hasta el momento, existen importantes iniciativas que muestran la creciente preocupaci贸n por el reconocimiento y regulaci贸n de los derechos de la ciudadan铆a en el entorno digital.

El proyecto PROLIFIC tiene como objetivo generar conciencia y crear herramientas para proteger a los grupos vulnerables de la estafa o la usurpaci贸n de identidad, el acoso y el grooming, la suplantaci贸n de identidad o el abuso de poder por parte de las empresas, as铆 como combatir la difusi贸n de mensajes extremistas, discriminatorios, racistas, xen贸fobos, antisemitas, hom贸fobos o sexistas.

Estos grupos vulnerables son los inmigrantes, las personas mayores y las personas con discapacidad. Estos grupos tienen diferentes caracter铆sticas, pero tienen en com煤n una mayor vulnerabilidad a las consecuencias negativas del r谩pido desarrollo de la digitalizaci贸n y las TIC, debido tambi茅n a un menor nivel de competencias digitales.

Por estas razones, PROLIFIC formar谩 a los profesionales, voluntarios y educadores que trabajan con estos grupos vulnerables mediante el desarrollo y la oferta de un software (plataforma web) que personaliza un curr铆culo de formaci贸n para que desarrollen las competencias adecuadas para responder mejor a los problemas espec铆ficos antes mencionados relacionados con la violaci贸n de los derechos digitales de los ciudadanos, seg煤n las caracter铆sticas de cada grupo objetivo espec铆fico. Adem谩s, se proporcionar谩 una herramienta de evaluaci贸n para medir el impacto de la promoci贸n de los derechos digitales entre los grupos vulnerables.

Imagen: Mohamed Hassan

Gracias a esto, PROLOFIC permitir谩

  • Empoderar a los grupos vulnerables en sus derechos digitales mediante el desarrollo de la capacidad de los profesionales que trabajan con ellos.
  • Aumentar la conciencia de los grupos vulnerables y sus cuidadores sobre sus derechos digitales
  • Difundir y transferir los contenidos y herramientas de formaci贸n en diferentes comunidades de Europa.

Los grupos destinatarios del proyecto ser谩n los usuarios finales (inmigrantes, personas mayores y discapacitados), los profesionales que trabajan con grupos vulnerables (trabajadores sociales, voluntarios, educadores, etc.), los expertos (por ejemplo, abogados, educaci贸n, inform谩tica) y otras partes interesadas (ONG, asociaciones).

隆Sigue conectado con nosotros para crear un entorno digital m谩s inclusivo y seguro!

Socios del proyecto

Socio principal: Universitat de Valencia – Instituto Polibienestar (Espa帽a)

Otros socios:

Tim Berners-Lee

Hace unos a帽os, se帽alaba la neutralidad de la red o la privacidad como los principales retos a los que se enfrentaba Internet. Si tomabas a alguien al azar de la calle, te dec铆a que la Web era genial. Ahora, te dir谩 que no es digno de confianza, que es un lugar donde te sientes manipulado, donde has perdido el control… Por eso imaginamos el 芦contrato para la Web禄, que requiere muchos cambios, especialmente para las empresas de nuevas tecnolog铆as. Tambi茅n pide a la gente, a los gobiernos, que discutan lo que necesitamos para hacer de la Web un lugar mejor y m谩s abierto.

…Creo que la gente deber铆a tener control sobre sus datos, acceder a ellos, hacer cosas interesantes con ellos. El hecho de que los datos personales se almacenen y queden atrapados en silos ha hecho que la gente pierda poder: si quiero trasladar mis datos de LinkedIn a Facebook, es demasiado complicado. La gente ha perdido poder, incluyendo el poder de compartir con quien quieran. Devolver el poder al individuo significa permitirle utilizar un software que integre sus datos en la vida cotidiana, utilizar la inteligencia artificial y cosechar los beneficios. La gente no se da cuenta del poder que sus datos podr铆an darles.

Para Tim Berners-Lee, inventor de la World Wide Web, Internet ha llegado a un punto de no retorno. Su propuesta para recuperar Internet se basa en devolver al usuario el control de sus datos. Desde 2016 trabaja con el MIT en un proyecto de c贸digo abierto llamado 芦Solid禄. El objetivo: crear un nuevo sistema de gesti贸n de datos personales para 芦capacitar禄 a los usuarios de Internet sobre sus datos. Esta plataforma, a煤n en sus primeras etapas, permitir铆a separar los datos generados al utilizar servicios y aplicaciones. As铆, cada usuario de Internet podr铆a poseer sus datos, almacen谩ndolos en una especie de caja fuerte digital (c谩psulas en el servicio en nube que elija). Tambi茅n podr铆a decidir qu茅 tipo de datos quiere compartir y con qui茅n.

El inform谩tico brit谩nico, cr铆tico habitual del poder de los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon), no duda en pedir de forma abierta la descentralizaci贸n de Internet en cada conferencia o entrevista que concede. Sin embargo, para que 芦Solid禄 pueda funcionar necesita de su colaboraci贸n ya que los prestadores de los servicios deber铆an desarrollar sistemas de compatibilidad entre sus plataformas y 芦Solid禄. Aunque parezca tarea dif铆cil no es imposible, m谩s cuando ya han dado un gran paso. Meses atr谩s, Google, Facebook, Microsoft y Twitter anunciaron la portabilidad de datos entre sus diferentes servicios. Seg煤n Berners-Lee, esta iniciativa demuestra que

las empresas 芦admiten expl铆citamente que, desde un punto de vista 茅tico y filos贸fico, los usuarios tienen derecho a sus datos禄.

En el mundo de Solid, por ejemplo, se nos asignar谩 al entrar un identificador personal y un personal online data store (POD), un lugar de almacenamiento de datos individual, sobre el que tenemos control absoluto. A partir de ah铆, nada de contrase帽as, aplicaciones que no se comunican unas con otras o archivos privados almacenados quien sabe donde.

Contrato para la Web - projecto de Tim Berners-Lee

Un nuevo contrato para Internet

En el Web Summit de 2018 celebrado en Lisboa, Tim Berners-Lee present贸 un nuevo contrato para Internet cuyo objetivo es proteger a Internet de la manipulaci贸n y hacerla 芦segura y accesible禄 para todos. Esta campa帽a, llamada #ForTheWeb, busca sensibilizar a usuarios, empresas y gobiernos. Propone una serie de compromisos b谩sicos a partir de los cuales se elaborar谩 mediante un proceso participativo un 芦Contrato para la Web禄 completo, que establecer谩 las funciones y las responsabilidades de los gobiernos, las empresas y los ciudadanos.

Los gobiernos se comprometen a:

  • Asegurarse de que todos y todas puedan conectarse a Internet: De manera que cualquier persona, sin importar qui茅n sea o d贸nde viva, pueda participar activamente en l铆nea.
  • Mantener todo Internet disponible, todo el tiempo: De manera que a nadie se le niegue su derecho de acceso completo a Internet.
  • Respetar el derecho fundamental de las personas a la privacidad: De manera que todos y todas puedan usar Internet libremente, de forma segura y sin miedo.

Las empresas se comprometen a:

  • Hacer que Internet sea accesible y asequible para todos y todas: De manera que nadie quede excluido del uso y el desarrollo de la web.
  • Respetar la privacidad y los datos personales de los consumidores: Para que las personas tengan el control sobre sus vidas en l铆nea.
  • Desarrollar tecnolog铆as que apoyen lo mejor de la humanidad y desaf铆en lo peor: De manera que la web sea realmente un bien p煤blico en donde prevalece el inter茅s de las personas.

Los ciudadanos se comprometen a:

  • Ser creadores y colaboradores en la web: De manera que la web tenga contenido rico y relevante para todos y todas.
  • Construir comunidades fuertes que respeten el discurso civil y la dignidad humana. Para que todos y todas se sientan seguros y bienvenidos en l铆nea.
  • Luchar por la web. Para que la web permanezca abierta y sea un recurso p煤blico global para las personas de todas partes, ahora y en el futuro.

Hasta el momento, los gobiernos de Francia, Alemania y miles de empresas y organizaciones han suscrito los compromisos de partida.

  • Miembros del n煤cleo 芦duro禄: Google, Microsoft, Gobierno de Francia, Gobierno de Alemania, AnchorFree, Change.org, CIPESA, The NewNow, y WWW Foundation.
  • Miembros del Grupo de Trabajo: Aproximadamente 100 representantes de empresas, instituciones p煤blicas y organizaciones de la sociedad civil.
  • Firmantes: M谩s de 8.000, y sumando

The Western Journal - Cabecera

Parece claro que la pol铆tica editorial de The Western Journal es manipuladora, que sus contenidos son en exceso partidistas y que la 茅tica period铆stica no es lo suyo. Pero no es menos cierto que las tecnol贸gicas est谩n jugando sucio.

Puede que no sea un nombre muy conocido, pero pocas publicaciones han tenido el alcance y la potencial influencia en la pol铆tica estadounidense como The Western Journal. Su cuantiosa audiencia ha eclipsado a muchas de las plataformas de noticias m谩s grandes del pa铆s. Hablamos, seg煤n algunos medios, de m谩s de 36 millones de personas de fuerte tendencia conservadora, que si bien consumen a diario su informaci贸n no saben gran cosa sobre la compa帽铆a, ni sobre qui茅n est谩 detr谩s de ella.

En una investigaci贸n del New York Times, Nicholas Confessore y Justin Bank descubrieron que The Western Journal, dedicado a alimentar la indignaci贸n y a elaborar un relato donde los conservadores y sus valores son objeto de constantes ataques, est谩 en el medio de un virulento enfrentamiento entre Silicon Valley y Washington. The Western Journal ha luchado por mantener su audiencia a trav茅s de los cambios algor铆tmicos de Facebook y Google destinados a reducir la desinformaci贸n, acciones que los l铆deres del medio ven como evidencia de sesgo pol铆tico.

A continuaci贸n ofrecemos un resumen ejecutivo de los hallazgos y conclusiones de la investigaci贸n.

La publicaci贸n no hace casi ning煤n reportaje original, sino que selecciona, agrupa y edita historias que encuentran en otros lugares y que encajan en los discursos de la derecha. En su funcionamiento, el editor es el responsable de la selecci贸n de una historia adecuada para la transmisi贸n de su mensaje, la env铆a a un grupo de escritores externos contratados que tienen un tiempo medio de 30 minutos para escribir una historia. La mayor铆a de estos grupos no trabajan por tanto en la redacci贸n como tal.

En su sitio web de noticias y opiniones, los usuarios, nacionalistas conservadores, se encuentran con asaltos continuados de fan谩ticos anticristianos, migrantes enfermos y simpatizantes de Trump falsamente acusados de delitos de odio. Tambi茅n con art铆culos sobre un pol铆tico mexicano que amenaza con la toma de posesi贸n de varios estados americanos, oficiales de polic铆a que son expulsados de un Starbucks en Arizona, o reportajes en profundidad sobre Kamala Harris, la candidata presidencial dem贸crata que propone ayudas por 100 mil millones de d贸lares para familias negras.

A pesar de su creciente auge existe un manto de opacidad sobre The Western Journal. Aunque publica decenas de art铆culos cada semana sobre pol铆tica nacional, la empresa no tiene redacci贸n u oficina en Washington ni en otro lugar. De hecho, rara vez env铆a periodistas a eventos para recoger noticias de primera mano y hasta hace poco, algunos de sus escritores m谩s prol铆ficos utilizaban seud贸nimos.

Este modelo funcion贸 sorprendentemente bien durante un tiempo. De marzo de 2016 a marzo de 2019, es decir, en tan solo tres a帽os, las publicaciones del Western Journal en Facebook consiguieron 750 millones de acciones, likes y comentarios; casi tantos como el total sumado de 10 organizaciones de noticias l铆deres en Estados Unidos.

Pero los gigantes tecnol贸gicos entraron en acci贸n y comenzaron a limitar el alcance del medio. Google News lo incluy贸 en su lista negra al identificar pr谩cticas empresariales enga帽osas, Apple News hizo lo mismo alegando que The Western Journal produc铆a historias que promov铆an 芦puntos de vista rechazados abrumadoramente por la comunidad cient铆fica禄. Facebook rebaj贸 su calificaci贸n despu茅s de que sus contenidos quedaran repetidamente en evidencia en los sitios de verificaci贸n de datos.

El fundador de The Western Journal, Floyd G. Brown, es un activista pol铆tico que ha elegido las letras como arma. Comenz贸 su carrera con el dise帽o del anuncio oficial del candidato republicano Willie Horton durante la campa帽a presidencial de 1988. Los v铆deos mostraban fotos de un condenado por asesinato de raza negra para avivar los temores de que el candidato dem贸crata, Michael Dukakis, fuera blando con el crimen. En la d茅cada de 1990, cre贸 y vendi贸 teor铆as de la conspiraci贸n sobre Bill Clinton e investigaciones para la oposici贸n. En la d茅cada de 2000, ayud贸 a formar una red de comit茅s de acci贸n pol铆tica que hicieron anuncios atacando a Barack Obama, incluidos los virales que presentaban a Obama como posible musulm谩n secreto. The Western Journal tambi茅n tiene v铆nculos inusualmente estrechos con un PAC pro-Trump, America Fighting Back, del que Brown es presidente.

Los directivos del medio no aceptaron las explicaciones dadas por las tecnol贸gicas sobre por qu茅 la publicaci贸n hab铆a sido rebajada o suspendida, haci茅ndose eco de la queja com煤n en los medios conservadores de que las big tech estaban contra ellos.

Con Patrick Brown, hijo del fundador, al frente comenzaron una serie de cambios para implementar pr谩cticas de los medios de comunicaci贸n tradicionales. Lanzaron una p谩gina de correcciones y contrataron a editores del periodismo tradicional. Eliminaron miles de art铆culos antiguos, publicaron est谩ndares editoriales y rebautizaron su ej茅rcito de p谩ginas de Facebook para vincularlas a una sola marca. El resultado, aunque creciente, les ha dejado en un volumen de aproximadamente la mitad de su tama帽o anterior. Pero adem谩s de la estrategia de contenidos, los Brown han anunciado el lanzamiento de una aplicaci贸n destinada a eludir la censura de las Big Tech.

Los esfuerzos de Silicon Valley por tomar medidas en茅rgicas contra las fake news y las campa帽as de desinformaci贸n han reducido el tr谩fico hacia The Western Journal. 芦Facebook ha decidido sacar del negocio a The Western Journal禄, escribi贸 Floyd Brown en un correo electr贸nico en junio a los 1,6 millones de suscriptores del bolet铆n informativo del sitio.

Incluso algunas figuras de la extrema derecha han sido expulsadas de medios sociales por violar las reglas contra la incitaci贸n al odio. Por su parte, pol铆ticos y activistas republicanos han alegado que las tecnol贸gicas est谩n censurando injustamente a la derecha, amenazando la capacidad de los conservadores para influir en la opini贸n p煤blica y ganar las elecciones. El mismo Presidente Trump ha sido el principal impulsor de estos ataques a las tecnol贸gicas. Aunque 茅l y sus ayudantes atribuyeron una vez su victoria en 2016 al poder de Facebook y Twitter, ahora acusan rutinariamente a las mismas compa帽铆as de parcialidad. En el mes de julio, el presidente Trump organiz贸 una 芦cumbre de medios sociales禄 en la que participaron activistas conservadores que afirman haber sido censurados por servicios online. Es m谩s, la administraci贸n Trump est谩 redactando una orden ejecutiva que impondr铆a la supervisi贸n federal de las pol铆ticas de moderaci贸n de contenidos de las plataformas, lo que supone un sorprendente alejamiento de d茅cadas de ortodoxia desreguladora de los republicanos.

Por su parte, la empresa matriz del Western Journal contrat贸 los servicios de un cabildero de Washington para mostrar su oposici贸n a la censura digital. En su propio medio han ido publicando una serie de art铆culos y estudios internos que afirman que las nuevas normas de Silicon Valley han discriminado a los editores y pol铆ticos conservadores. Los Brown tambi茅n han tratado de unirse a la cruzada del presidente Trump contra Sillicon Valley, enviando a Herman Cain, el antiguo candidato presidencial y destacado colaborador del Western Journal, como representante en la cumbre sobre social media celebrada de la Casa Blanca en el mes de julio. Un d铆a antes del arranque de la cumbre, Facebook restaur贸 la p谩gina principal de The Western Journal.

芦Estamos comprometidos con la verdad禄, dijo Patrick Brown. 芦Somos gente de verdad. Somos una empresa de medios digitales禄, continu贸. 芦No somos desinformaci贸n禄.

Tanto Facebook como Google han negado que censuren sistem谩ticamente las opiniones conservadoras. Muchos casos de supuesta censura han sido rastreados para identificar si el comportamiento de usuarios asociados a The Western Journal fue el desencadenante de las medidas tomadas por las redes sociales. En este sentido, el propio Facebook inform贸 de la suspensi贸n de la cuenta del director de social media de The Western Journal porque hab铆a sido identificada como un bot y en consecuencia se hab铆an aplicado las medidas contra spam y suplantaci贸n de identidad pertinentes.

芦Aplicamos nuestras pol铆ticas de forma en茅rgica, coherente y sin tener en cuenta las tendencias pol铆ticas percibidas de cualquier sitio禄, afirm贸 Maggie Shiels, portavoz de Google.

El 20 de agosto, se hicieron p煤blicos los resultados preliminares de un informe encargado por Facebook al ex senador estadounidense Jon Kyl con el objetivo de revisar de forma externa las denuncias de censura. El informe, titulado 芦Covington Interim Report禄 concluye que

芦las pol铆ticas de Facebook y su aplicaci贸n pueden restringir la libertad de expresi贸n禄 y que, 芦dada la popularidad y ubicuidad de la plataforma, se trata de un peligro que debe tomarse muy en serio禄.

Facebook ha reconocido la importancia de nuestra evaluaci贸n y ha tomado algunas medidas para abordar las preocupaciones que hemos descubierto. Pero a煤n queda mucho trabajo por hacer para satisfacer las preocupaciones que hemos escuchado de los conservadores y, a medida que avancemos, seguiremos analizando los temas que m谩s les preocupan.

Por su parte, Facebook dijo que har铆a m谩s transparentes sus pol铆ticas de moderaci贸n de contenidos.

El debate sobre la censura pone de relieve el enorme poder de las plataformas tecnol贸gicas y la opacidad, a veces desconcertante, con la que lo ejercen. Las pol铆ticas de actuaci贸n en constante evoluci贸n y los procedimientos secretos de aplicaci贸n de Silicon Valley determinan c贸mo fluyen las noticias a miles de millones de personas. El resultado es que los esfuerzos de adaptaci贸n de la industria han perturbado tanto las estrategias pol铆ticas como los modelos de negocio, especialmente para los conservadores.

Los sitios de noticias altamente partidistas de la derecha superan en n煤mero a los de la izquierda, seg煤n un recuento publicado el oto帽o pasado por la empresa de an谩lisis NewsWhip. El estudio se帽ala que los lectores conservadores dependen significativamente m谩s de los sitios hiperpartidistas para obtener noticias que los liberales, pero eso no es esencialmente algo malo. El mismo estudio tambi茅n se帽ala que Facebook en s铆 mismo sigue siendo una fuente importante de noticias para los estadounidenses mayores, que ser谩n el centro de la suerte electoral de los republicanos el pr贸ximo a帽o.

Parece claro que la pol铆tica editorial de The Western Journal es manipuladora, que sus contenidos son en exceso partidistas y que la 茅tica period铆stica no es lo suyo. Pero no es menos cierto que las tecnol贸gicas est谩n jugando sucio, aplicando de forma arbitraria sus pol铆ticas de control de contenidos para perjudicar a este y otros medios, por la simple raz贸n de que pertenecen al bando pol铆tico contrario.

Debemos luchar contra la manipulaci贸n informativa, la desinformaci贸n y las fake news pero no puede ser a costa de vender nuestra alma al diablo y caer tan bajo como el rival. Debemos ponerlos en evidencia y buscar herramientas para que la maledicencia y la conspiraci贸n caigan por su propio peso, pero en cualquier caso, sin trampas.

Crickhowell campa帽a impuestos

En 2015, en un peque帽o pueblo tur铆stico de Gales, Crickhowell, los orgullosos y peque帽os comerciantes locales decidieron rebelarse y darle una lecci贸n al gobierno. Empez贸 con la apertura de un supermercado perteneciente a una gran cadena. El rechazo al gran distribuidor 芦de fuera禄 muchas veces procede de un localismo exacerbado, de un pueblerinismo cansino, pero en este caso, el tema era m谩s interesante.

La idea de que una gran empresa -sea un hipermercado, una planta de ArcelorMittal o una sede de Google- se instale en tu territorio, creando cientos o miles de puestos de trabajo, incluso empleos cualificados, atrae a cualquiera, sobre todo a las administraciones p煤blicas de las que depende que eso se haga realidad y que se llevar谩n los laureles por ello.

Sin embargo, todos sabemos que la instalaci贸n de esa empresa conlleva exenciones impositivas, acuerdos ventajosos para tarifas el茅ctricas, donaciones de suelo, edificios, etc. En muchos casos, esas negociaciones con la administraci贸n se convierten en puro chantaje por parte de las grandes empresas, que amenazan con llevarse su planta a otro lado, dejando a miles de trabajadores en la calle si no se les da lo que piden. A veces, simplemente la empresa factura desde un lugar fiscalmente ventajoso y por tanto no devuelve apenas en impuestos aquello que se regal贸. El puesto de trabajo, al final, resulta bastante caro a la administraci贸n.

El trabajador de la gran empresa, dependiente por completo de las decisiones de los de arriba, quiz谩 preferir谩 que se ceda al chantaje. El peque帽o empresario, sin embargo, que mientras sostiene al pa铆s con sus impuestos ha de sufrir los abusos del Estado, los precios del suelo y luchar por que la factura de la luz y los impuestos no lo arruinen, puede no verlo de la misma manera.
Volviendo a Crickhowell, todo empez贸 con la preocupaci贸n de los peque帽os comerciantes locales por una p茅rdida de clientes ante la llegada de la gran superficie, un viejo debate. Pero la cosa se puso seria cuando 茅stos descubrieron que la gran cadena no pagaba apenas impuestos gracias a ciertos mecanismos legales de elusi贸n propios de las grandes empresas multinacionales. La indignaci贸n pas贸 a mayores al enterarse de que esta empresa no era una excepci贸n. Cuando uno de ellos descubri贸 que su peque帽o comercio pagaba (proporcionalmente) 7 veces m谩s impuestos que Facebook, decidieron pasar a la acci贸n.

Los peque帽os comerciantes locales se unieron. A la cabeza estaban la cafeter铆a, el ahumador local de salmones, la 贸ptica, la tienda de ropa de aventura, la panader铆a y la librer铆a. Juntos, dise帽aron un plan de impuestos DIY que presentaron ante el HMRC (Her Majesty鈥檚 Revenue and Customs) y que imita las pr谩cticas de elusi贸n (que no evasi贸n) de grandes empresas como Google, Facebook, Apple, Starbucks o Caffe N茅ro en Gran Breta帽a. Todo legal. El objetivo real, era, sin embargo, que la BBC filmara todo el proceso, que incluy贸 visitas de los comerciantes a la Isla de Man o a las islas Caim谩n. El resultado fue un documental, 芦The Town That Took On The Taxman禄, que se emiti贸 en BBC 2 en 2016, con la idea de ampliar la campa帽a de protesta a nivel nacional.
Todos afirmaron que no tienen nada en contra de pagar impuestos y que siempre han pagado hasta el 煤ltimo c茅ntimo exigido por la ley. Lo que no estaban dispuestos a dejar pasar por m谩s tiempo, es que sus competidores m谩s grandes y poderosos jugaran con ventaja mientras ellos financiaban los servicios p煤blicos.

El popular c贸mico brit谩nico, Heydon Prowse, presentador del documental, coment贸 que 芦tan pronto como se tapa un agujero en la ley contable, se abre otro. Los comerciantes de Crickhowell est谩n hartos y cansados de soportar la carga de todo el sistema. A ellos no les invitan a esas reuniones 铆ntimas con los jefazos del HMRC, a las que s铆 van las grandes corporaciones, y sin embargo son la columna vertebral de la econom铆a brit谩nica禄.

Aunque pagar proporcionalmente lo mismo que Google debe producir un gran placer, su innovador plan fiscal no dejaba de ser una reivindicaci贸n, una petici贸n para que el gobierno haga m谩s justo el sistema de pago de impuestos para las empresas. Esa fue la raz贸n 煤ltima del documental y tambi茅n de su amenaza de compartir ese conocimiento con otras localidades, para dar lugar a una verdadera rebeli贸n fiscal.

Unos meses despu茅s de que saltara la noticia, justo antes del estreno del documental, el grupo de comerciantes volvi贸 a aparecer en los medios de comunicaci贸n denunciando las presiones de los tories, en concreto del diputado conservador por Gales Lord Crickhowell, que seg煤n declararon, se hab铆a puesto en contacto varias veces con ellos para instarles a abandonar su campa帽a y apoyar al ministro Osborne, que seg煤n 茅l era una v铆ctima m谩s de un sistema fiscal injusto pero inevitable.
En uno de los e-mails, Lord Crickhowell lleg贸 a amenazar con no apoyar un debate parlamentario sobre el sistema fiscal si el grupo no modificaba su estrategia. Despu茅s de una reuni贸n presencial con 茅l, Steve Lewis, due帽o del Caf茅 del pueblo y l铆der del grupo en ese momento, se quej贸 de su condescendencia, su paternalismo y sus aires de superioridad, trat谩ndoles 芦como a una banda de campesinos que no entienden como funciona 鈥榚l gran juego鈥櫬.

Lewis afirm贸 entonces que el resto de comerciantes consideraba el estreno del documental como el final de la campa帽a mientras que 茅l lo consideraba el principio. Estaba dispuesto a llegar a los tribunales incluso si ello supon铆a perder el apoyo del resto del grupo. El referendum del Brexit cambi贸 el foco de la atenci贸n medi谩tica poco despu茅s. La plataforma de recogida de firmas 芦Fair Tax Town禄 sigue activa.

Inteligencia Artificial

Los chatbots se han incorporado a la industria del seguro, hasta ahora, de forma mayoritaria en 谩reas de gesti贸n administrativa y reclamaciones. Tras estas primeras experiencias las empresas estudian c贸mo incorporar la inteligencia artificial a procesos m谩s complejos como la toma de decisiones.

Seguramente los chatbots con mayor repercusi贸n han venido de la mano de nuevas empresas fintech e Insurtech; es el caso de Lemonade, que tiene a Maya, para suscribir p贸lizas y a Jin, que se encarga de las reclamaciones. En Europa, SPIXII, se ocupa de la venta de p贸lizas de autom贸vil, el nuevo asistente virtual, Kate, puede contestar preguntas sobre coberturas de la p贸liza y dar informaci贸n sobre facturas y cargos. Entre las aseguradores tradicionales, Allianz utiliza a Allie para dar asistencia 24/7, Marc es el robot de Credit Agricole para el seguro de salud.

Sin embargo son muchas las que todav铆a no han dado sus primeros pasos en este mundo y, antes de hacerlo, hay algunas consideraciones b谩sicas a tener en cuenta:

  • An谩lisis de las cadenas de valor de los seguros para identificar los procesos susceptibles de automatizar.
  • Estudio de las implementaciones realizadas por la competencia, ya sea la empresa tradicional o los nuevos agentes.
  • Desarrollar una estrategia de transformaci贸n digital que incluya: objetivos y finalidades; dise帽o de arquitectura tecnol贸gico; forma de implementaci贸n, redise帽o de procesos de trabajo, transformaci贸n de la cultura corporativa, comunicaci贸n a clientes, proveedores, y comunicaci贸n p煤blica.
  • Primar al m谩ximo el lenguaje natural de los nuevos empleados-robot.

Nueva concepci贸n del trabajo

Wharton School y la compa帽铆a de banca m贸vil Moven han publicado un libro blanco en el que abordan la relaci贸n entre Fintech y el futuro del trabajo.

Analizando el periodo comprendido entre 2005 y 2015, avanzan que si bien en EE.UU. se ha dado mucha importancia a la transformaci贸n que la sharing economy tendr铆a en la organizaci贸n del trabajo, las cifras de ocupaci贸n no terminan de respaldarla. Entre los estudios que cita se encuentra el de los economistas de Princeton y Harvard respectivamente, Alan Kruger y Lawrence Katz, y que afirman que los trabajadores on demand (que desempe帽an trabajos ocasionales en plataformas de servicios tipo Uber, TaskRabbit) representan s贸lo el 0,5% de la fuerza de trabajo de Estados Unidos, desacreditando las afirmaciones que lo situaban en un 22%.

Para los autores del libro blanco el fen贸meno al que no se ha prestado atenci贸n en relaci贸n a la nueva organizaci贸n del trabajo tiene que ver con la tendencia de las empresas a estructurar plantillas flexibles. Hecho que ha supuesto el aumento significativo del n煤mero de freelance o trabajadores aut贸nomos que ofrecen su servicio a una serie de proveedores m谩s o menos fijos. En 2016 representaron el 16% de la fuerza laboral de Estados Unidos, frente al 10% en 2005. Algunas compa帽铆as tecnol贸gicas aventuran que en 2020 estos nuevos trabajadores flexibles supondr谩n el 40% de las plantillas en 2020. Para el trabajador este hecho supone gestionar adem谩s de su tiempo, sus finanzas de una forma completamente diferente. Es ah铆 donde el estudio evidencia un nuevo y jugoso nicho de negocio para las soluciones Fintech. Satisfacer las necesidades de un trabajador con necesidades mucho m谩s sofisticadas y diversas.

J贸venes en la monta帽a

Uno de los analistas de Wharton Fintech analiza el funcionamiento y 茅xito de una aplicaci贸n para la reserva de hoteles que fue 茅xito de descargas en 2015 a modo de inspiraci贸n para que la banca resulte atractiva a la generaci贸n del Milenio. Las observaciones pecan tal vez de obvias y se podr铆an resumir en simplificar la oferta para disminuir el n煤mero de opciones que se le presentan al usuario, usar un sistema de categorizaci贸n b谩sico y ofrecer un producto lo m谩s personalizado posible a la necesidad de cada cliente.

Para ello el banco deber铆a ser capaz de hacer un an谩lisis de informaci贸n y determinaci贸n de perfiles que permita dise帽ar toda una gama de productos que tienen en com煤n la l贸gica de una aplicaci贸n, un uso, aunque eso sea a costa de la sofisticaci贸n del producto.

Big Fish

Un nuevo informe publicado por聽KPMG, 芦Empower for the future, insurance reinvented禄, asegura que solo la mitad de los aseguradores encuestados creen que pueden obtener alg煤n valor real de las iniciativas de transformaci贸n mientras que el 57% confesaba que sus esfuerzos hasta el momento no hab铆an producido los resultados deseados.

Casi un tercio de los encuestados declar贸 que buscaba inspiraci贸n en otros sectores. Distintos analistas de KPMG insisten en que las aseguradoras est谩n demasiado enfocadas en el cumplimiento regulatorio y est谩n perdiendo de vista las necesidades de los clientes, una opini贸n que encaja con la idea de que ser谩n los cambios tecnol贸gicos, de la mano del fintech, los que propiciar谩n los cambios en los modelos de negocio.

Por otro lado聽PWC聽ha publicado otro informe de similar tem谩tica, 芦Opportunities await: How InsurTech is reshaping insurance禄. Seg煤n este informe un 48% de los aseguradores temen que hasta un聽20% de su negocio se pierda聽a manos de empresas fintechs de nicho durante los pr贸ximos cinco a帽os. Casi dos tercios (68%) de las compa帽铆as encuestadas dicen que han dado pasos concretos para enfrentar los retos y oportunidades fintech.

Vida rural

MetLife聽ha publicado recientemente dos estudios realizados en EE.UU. Uno de ellos relacionado con uno de los nichos de mercado que mas claramente despuntan en el seguro de salud: El envejecimiento.

Comunidades y relaciones intergeneracionales son los principales modelos que analiza el estudio para mostrar su impacto positivo en la salud y bienestar de las personas mayores. Por otro lado, el estudio analiza c贸mo las personas establecen los compromisos financieros en relaci贸n a sus familias.

脫scar Herencia, director general de MetLife para el mercado ib茅rico subraya que las decisiones familiares

芦son tomadas en base a responsabilidades y obligaciones que difieren entre generaciones. Es curioso verificar, por ejemplo que los mileniales, est谩n m谩s dispuestos a ofrecer apoyo financiero a sus hijos para que cumplan sus objetivos.禄

Igualmente es interesante observar c贸mo un porcentaje de las personas que tienen un seguro de vida aumenta a medida que avanza la edad. Los mileniales (55%) representan un segmento muy interesante de la sociedad. Parece tener sentido redoblar los esfuerzos para concienciar sobre la importancia de contar con un seguro de vida y dirigirse desde las compa帽铆as aseguradoras a una franja de edad m谩s joven. Algo que seg煤n apuntan desde MetLife ya vienen haciendo con iniciativas en el 谩rea de educaci贸n financiera.

Modelos de negocio seguros p2p

Bajo la etiqueta 芦seguros p2p禄 existen al menos cuatro modelos de negocio diferenciados entre las startups europeas y norteamericanas.

  1. Los grupos de compra de seguros sobre perfiles comunes聽como聽Bought by Many聽en GB
  2. Los que complementan a las aseguradoras organizando聽comunidades de amigos y ofreci茅ndoles聽reducciones聽de las cuotas de hasta un 40%聽si no reportan siniestros, como聽Friendsurance聽en聽Alemania.
  3. Los que cubren mediante la asociaci贸n de grupos de amigos聽riesgos complementarios a los cubiertos por las aseguradoras. Entre estos聽Inspeer聽en Francia.
  4. Los que ofrecen seguros 芦completos禄 como聽Guevara聽(autom贸vil) y聽Cycle Sindicate聽(bicicletas) en GB,聽Be Sure聽y聽Gatherins聽(PYMEs)聽en Canad谩 o聽Common Easy聽en Holanda聽(discapacidad)
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