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Submarino expedición

Los movimientos de esta semana de Apple, Baidu, Paypal y Samsung pueden parecer tímidos o limitados, pero reflejan tomas de posición que a medio plazo pueden llegar a desplazar de nichos de negocio importantes a bancos y aseguradoras. De hecho podrían ser la primera gota de agua de una tormenta por venir.   

Es especialmente interesante el abordaje de Baidu, seguramente el actor chino más parecido a Google y Facebook en Occidente. Baidu asegura haber incorporado algoritmos que le permiten, a través del proceso de la ingente cantidad de datos que almacena sobre sus usuarios, reducir el riesgo de los seguros de automóvil gracias a un «profiling» mucho más preciso que el de los habituales cálculos actuariales de las aseguradoras. A partir de ahí elabora una estrategia basada en su ventaja con el público más joven y su capacidad para ofrecer precios más bajos… y la liga a los cambios por venir en el automóvil (coche conectado a Internet, nuevas cartografías digitales, coche sin conductor, Internet de las cosas) en los que está invirtiendo.

¿Quedará ahí o será un ensayo para otros campos del sector seguro con mayores márgenes?

Telefonica cierra el proyecto Yaap

La noticia fintech de la semana en España ha sido la liquidación de Yaap. La prensa económica española lo ha interpretado como una retirada y los mentideros como una manifestación más de la incompatibilidad entre Santander -socio de Yaap- y BBVA -socio de Telefonica. Pero desde el punto de vista fintech lo que es indudable es que el abordaje estratégico desde la lógica de los medios de pago había quedado ya obsoleto.

Hace menos de dos meses Orange compró un 65% de Groupama Banque en Francia con vistas a crear un ecosistema fintech propio sobre medios móviles. El movimiento ha cambiado la percepción del sector y vindicado una decisión de Telefónica que en principio no parecía «exportable», el «experimento» alemán con Fiodor Bank: O2 Banking.

Empieza a ser visible una cierta nube de puntos: Santander cada vez más «americaniza» su estrategia hacia las «wallets», BBVA apuesta con claridad por el banco API abriendo juego a futuros movimientos de cooperación. Y la Caixa, fuerte en medios de pago, estudia un lugar propio en el nuevo escenario.

Entre todos ellos, Telefónica mira con recelo a Orange y saca lecciones de su experiencia Yaap: no cabe pensar en los usuarios de Telefónica como masa de usuarios que se transfiere fácilmente a servicios nuevos. El abordaje fintech en asociación con bancos a los que complementar parece, en principio, más prometedor.

En busca de rumbo

Según el director de YNext, que agrega datos digitales para instituciones financieras, en el desarrollo de los flujos generados por el fintech se aprecian tres tendencias:

  1. Reducción de escalas de préstamos y enfoque en nichos cada vez más estrechos
  2. Roboadvisors cada vez más sofisticados y omnipresentes
  3. Enfoque hacia la generación milenio

En este último punto insistió también Rich Richie, ex-CEO de Barklays Capital, quien se destacó esta semana con unas declaraciones en las que insistía en que el fintech era «fundamental para devolver el atractivo de las finanzaas para la Generación Milenio».

Carrera por el nodo fintech en Oriente Medio

Mientras la autoridad regulatoria de Abu Dhabi, en el marco de la puesta en marcha de su sandbox regulatorio, llegaba a un acuerdo de intenciones con la incubadora Flat6Labs, Bahrein buscaba talento y experiencias en India para azuzar el desarrollo de un sector propio y Dubai lanzaba toda una serie de innovaciones en testamentos, salud y comercio de diamantes basadas en blockchain con el objetivo de posicionarse como polo especializado en el sistema de libros de cuenta distribuidos.

Los emiratos son bien conscientes de la velocidad que está tomando la competencia por posicionarse globalmente y el papel clave que representa poder contar con la complicidad del regulador para generar sandboxes -o «reglabs»- que permitan experimentar tecnologías y testar su impacto sobre los clientes sin las limitaciones heredadas en la regulación actual. Países como Canadá, originalmente a la cabeza del desarrollo fintech, podrían estar quedando atrás por no contar su regulador con herramientas flexibles e intentan ponerse al día con estudios de mercado a toda velocidad.

En otra escala y con la vista puesta en el mercado arabófono de Libano, Masrech y Magreb Barclays ha llegado a un acuerdo, también con Flat6Labs para poner en marcha en Egipto 1864 Accelerator, un programa de aceleración fintech de 14 semanas.

El mapa global ya no está protagonizado solo por el entorno startupista californianos sino de forma creciente por Gran Bretaña, pionera del modelo «sandbox regulatorio», en alianza con Singapur a través del «puente regulatorio fintech»; en la región, los emiratos compiten no solo con el empuje saudí, sino sobre todo con Tel Aviv, donde Intel anunció el pasado domingo la apertura de un laboratorio fintech en asociación con The Floor, el hub tecnológico de los mercados de valores israelíes que recientemente levantó 2000M$ del grupo chino israelí Pando. The Floor tiene el apoyo de HSBC, Intesa Sanpaolo, RBS y Santander. El foco de Intel estará entre otras cosas en el desarrollo de servicios sobre blockchain en la nube.

En Israel hay ya más de 430 start ups fintech establecidas.

Búho

Que una gran consultora investigue e invierta en fintech es, sin duda una buena noticia. Pero es obvio que si esta inversión se centra en una única tecnología, puede comprometer la orientación prestada a los clientes. 

El problema de fondo es la no separación entre los productos de observatorio e inteligencia y la provisión de servicios tecnológicos. En un ámbito tan cambiante y todavía indefinido como las fintechs, aquellos que generan expectativas y prescriben tecnologías deberían tener un cierto recato a la hora de plantearse convertirse en canal.

A día de hoy los informes de algunas consultoras globales adolecen de escoras reseñables. En primer lugar una escora cultural y geográfica que desmiente su carácter global, por ejemplo en el análisis de tecnologías y empresas de roboadvising y chatbots. No tener en cuenta el papel de la lengua en la atención al público va más allá de lo arriesgado. En segundo lugar la evolución de los tradicionales informes y «surveys» a verdaderos promocionales destinados a orientar expectativas que están en colusión directa con las inversiones tecnológicas de la firma.

La solución, como casi siempre, está en el lado del cliente. La contratación de empresas de inteligencia independientes e incluso la internalización de los procesos y observatorios parece cada vez más el camino sensato.

Hub Fintech

Si trazamos el mapa del desarrollo fintech global, Silicon Valley sigue siendo el principal nodo. Sin embargo ya no es el único ni el determinante. La apuesta de Londres por la nueva industria y sobre todo la apuesta del regulador británico por la innovación con la puesta en marcha del primer «regulatory sandbox» consolida a la ciudad como el segundo nodo global. Lo que es más importante, el «regulatory bridge» británico con Singapur y las políticas activas de las autoridades singapureñas para atraer talento de todo Asia y capital de las grandes tecnológicas y VCs dejaron por el momento fuera del mapa a los prometedores nodos nacientes en Canadá y Australia, que apostaban por priorizar el link con California. En el caso de Australia no bastó replicar el modelo del regulatory sandbox, que ya se considera básico para configurar un nodo realmente innovador. Australia está pagando su desconfianza histórica con China y la evolución de su imagen en el continente.

En Oriente Medio, mientras tanto, la batalla se da entre Tel Aviv y los emiratos. Las autoridades regulatorias del Golfo han sido rápidas impulsando un sandbox regulatorio y no han dudado en buscar talento en India y contratar asesores en Gran Bretaña. Tel Aviv cuenta con la ventaja de partida del posicionamiento israelí como «start-up nation» y una masa crítica de más de 430 fintechs ya en marcha, algunas con verdadera presencia global. Ambas se ofrecen como nodos capaces de cerrar la red entre EEUU y GB.

Es decir: el mapa de red global fintech está tomando forma con Johanesbourg como incipiente nodo africano y Milán como primer atisbo mediterráneo. 

El gran ausente es Iberoamérica. Y en la relación con Iberoamérica está la gran oportunidad española en un momento en el que el mundo fintech mexicano es la única luz que brilla con luz propia en el mundo de habla española y comienza a mirar fuera.

El peor error que podría cometer España es seguir la senda de la atomización y el localismo seguida por las administraciones locales y autonómicas en el desarrollo de start ups tecnológicas. La oportunidad reside en la importancia del regulador. Si el Banco de España tomara el liderazgo mediante el planteamiento de un «regulatory sandbox» propio y la puesta en marcha de un entorno de aceleración, siguiendo el modelo que se está convirtiendo rapidamente en universal, la «capital fintech española» podría ser única.

Barcelona parece la primera alternativa por tener ya una pequeña masa de fintechs innovadoras. Madrid, que le sigue, podría poner en valor el potencial de Barajas, el gran hub aéreo que nos conecta a América del Sur.

Innovfest UnBound Singapure Fintech

Innovfest Unbound 2016 en Singapur permitó conocer de primera mano la perspectiva de un sector que ha recibido 4.500M$ en inversiones en 2015, tres veces lo que sus pares europeos.

  • EEUU sigue siendo el principal mercado fintech, pero en Asia existe menos competencia.
  • El número de desbancarizados forma un mercado potencial gigantesco que se solama con los 1000 millones de usuarios de telefonía móvil.
  • La brecha digital se ha soldado pero la bancaria no: por ejemplo, en Filipinas hay más usuarios de facebook que usuarios de banca.
  • En Asia los costes de las sucursales son demasiado altos: «cada vez que entra un cliente en una sucursal estás perdiendo dinero» aseguró uno de los ponentes.

Las apps y servicios de pagos y transferencias están ocupando el lugar de partida que en el mundo desarrollado tienen los bancos, la competencia directa no se está dando con éstos sino con los prestamitas tradicionales de las zonas rurales, que aplicaban altísimas tasas de interés.

Los elementos regulatorios «son parte del juego», pero la mayor parte de los directivos fintech están confiados en su efecto sobre la competencia y el desarrollo de nuevos productos.

El consenso que está surgiendo, si hacemos caso a publicaciones especializadas como Pymnts es que en Asia se dan las condiciones de mercado para una verdadera revolución fintech.

Software libre

La multiplicación de patentes, en especial por parte de los bancos, como forma de defenderse del crecimiento de las fintech puede acabar en un parón de la oleada de innovación y convertir lo que hasta ahora es esencialmente un mercado competitivo entre inversores en busca de un «unicornio financiero» en el infierno de una guerra cotidiana por patentes: una barrera de entrada insalvable para ideas innovadoras que no cuenten con gran financiación y un peligro normativo para los propios bancos que entren en el juego.

El fintech y el assurtech están llegando a una velocidad de desarrollo en la que sería cada vez más valioso que las herramientas básicas de análisis de datos fueran libres y abiertas para poder garantizar la seguridad en entornos de desarrollo cada vez más complejos y sobre todo para disparar la competencia en la capa de innovación que atesora el valor en cada propuesta. Sobre esta idea algunas empresas como Next Money empiezan a apostar la creación de comunidades competitivas de desarrollo a través de premios, concursos y retos.

Jugada de gol

En Reino Unido una empresa o profesional autónomo tarda una media de 72 días en cobrar los servicios realizados. España supera 2,6 veces la media europea, situándose a la cabeza de retrasos en el pago de facturas según el informe europeo de pagos realizado en junio de 2015. Las consecuencias son obvias. La necesidad de atajarlo ha llevado al establecimiento de nuevas normativas relativas a pagos y morosidad, aunque con escaso impacto en la práctica. 

Ante una necesidad tan evidente, son varias las aplicaciones que han dado el paso a ofrecer servicios que transforman un problema de tesorería en un servicio financiero. Cabe resaltar que el estallido ha sido posible gracias a la liberación de la API de Xero, uno de los servicios más extendido de contabilidad en la nube en el mundo anglo. Con el acceso a la información contable de sus clientes, los servicios se multiplican. 

Es el caso de Chaser, una aplicación que unida a Xero ofrece el servicio de gestión de facturas adeudadas. A diferencia de los agentes tradicionales, se comprometen a utilizar un tono educado aunque persuasivo a un coste bajo. Su receta de éxito se basa en la automatización humanizada, que se traduce en un sistema de recordatorios a través de correo electrónico programados para mantener el tono educado en todo momento y no dudar en enviar otro mensaje más hasta lograr su objetivo.

Resultado de la pérdida de confianza, triunfa Drangon Bill. Ligada a PayPal, establece un sistema de doble conforming entre cliente proveedor. Así, el comprador de un servicio realiza el depósito por adelantado por el total de la factura. A la entrega, y tras mostrar ambos su acuerdo, la cantidad se libera al proveedor. 

La lista continuaría con las aplicaciones que ofrecen intercambio de facturas entre clientes y proveedores con el fin de adquirir diferentes servicios sin mermar la tesorería, o acceder al cobro inmediato a cambio de descuentos. En realidad lo que está ocurriendo en estos momento es que es tanta la demanda entre las empresas de asegurar pagos y cobrar facturas, que cualquier aplicación que salga al mercado tiene grandes posibilidades de triunfar. A la cabeza estamos encontrando nuevamente empresas de Reino Unido, y algunas en Australia. Su nicho es claramente el ámbito de influencia que le da su idioma, lo que nos deja ante grandes mercados desatendidos en el mundo del español y del portugués. 

Presentación de Lending Club

El ciclo de crédito es para FT y los medios especializados una verdad tan inconmovible como la muerte o los impuestos… y la realidad subyacente bajo la crisis de Lending Club, además de un motor hacia la normalización -esto es la adopción de prácticas de la banca tradicional por el crédito P2P. Las televisiones y medios generalistas insisten sin embargo en el peligro de los conflictos de intereses en un terreno no tan controlado y regulado como el de la banca tradicional.

Forbes en cambio apuntaba que los resultados eran sorprendentemente buenos pero que la dimisión de Laplanche los había eclipsado, poniendo en crisis todo el sector del crédito p2p.

En cualquier caso, la evolución del valor bursatil de LendIt y la de Lending Club, está mostrando una caída en picado que amenaza con dejar fuera de juego a todo el sector. Sin embargo aunque no faltan los comentarios catastrofistas, los comentaristas más jóvenes recuerdan que «cuando la burbuja puntocom estalló el mundo no volvió a sus viejas máquinas de fax» y que en realidad estaríamos ante un aviso de la necesidad de volver a modelos más claros y originales de préstamo P2P, una idea similar a la que pudimos el martes en el canal de la cadena norteamericana CNBC.

El viernes, en un análisis posterior al referido arriba, Brooke Masters de FT comentaba que «a los novatos se les han pegado los malos hábitos de los viejos» entrando ya en el detalle de los problemas de LendIt (cambio de fechas en créditos para poder venderlos a un banco y opacidad de Laplanche que no había aclarado que tenía intereses personales en una empresa en la que Lending Club se disponía a invertir). Pero sobre todo dando por hecho que, de alguna manera, este escándalo marcaba el fin de la fase en la que todo el sector creía a pies juntillas que las fintech, más ágiles e inmaculadas, iban a comerse buena parte del mundo financiero y traer un aire fresco -y una nueva ética- al sector. Una lectura opuesta («Lending Club era demasiado parecido a un banco tradicional») podía leerse sin embargo con frecuencia en los blogs de desarrolladores y analistas fintech durante toda la semana. Los resultados récord de «los pequeños» no cotizados como BizFi que presentó el martes resultados del primer trimestre de 2016 ($144M$ en crédito generado a 3.605 PYMEs) parecerían darle la razón.

El lunes la situación en los mercados americanos era ya un «meltdown» no solo de las empresas de crédito p2p sino que apuntaba una sangría general a través de las empresas de pequeño crédito como OnDeck. En ese marco, los analistas apuntaban a las empresas europeas -solo Funding Circle cotiza en mercados americanos- como alternativas relativamente seguras a medio plazo por incorporar distintas bases de clientes e innovaciones propias.

El martes se hacía pública la noticia de que el Departamento de Justicia había citado para testificar a la empresa ante el Gran Jurado, a la que el nuevo CEO siguió con una carta a los accionistas explicándoles las medidas en curso que la dirección ha tomado para salir de la crisis y recuperar la confianza de los inversores.

El balance una semana después en Bloomberg es que la Bolsa se dispone a hacer una verdadera purga entre las empresas fintech cotizadas, reduciéndose el valor de aquellas que peor están preparadas para enfrentar el ciclo de crédito, generalmente las que fiaron demasiado al valor aportado por la innovación tecnológica y prestaron demasiada poca atención a la necesidad de tener un conocimiento íntimo de la demanda.

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