Blog

Bitcoin

En 2009 asistíamos al nacimiento de bitcoin y las criptomonedas. Poco importa que la ideología de fondo sea la opuesta a la del localismo socializante de Gesell y Lietaer. Poco importa que Bitcoin -y después todas las criptomonedas desarrolladas a partir de blockchain, el corazón algorítmico de bitcoin- sea la negación de todo lo aprendido en dos siglos sobre la teoría monetaria. Para el gran público es una esperanza y es eso lo que le da existencia social. Visto desde 2017 podríamos decir sin equivocarnos que bitcoin fue la primera «postverdad» del mundo que se estaba gestando. Un brote inevitable en el terreno abonado del postmodernismo económico para el que no hay teorías a contrastar sino relatos a confrontar o elegir según definamos la identidad -sexual, étnica o ideológica- del hablante.

Porque por supuesto, ningún economista serio se llamaba a engaño. Se trataba de la versión electrónica del mismo patrón oro al que se culpaba de las últimas grandes crisis decimonónicas. Krugman, en un famoso artículo aseguraba:

«Bitcoin has created its own private gold standard world, in which the money supply is fixed rather than subject to increase via the printing press»

Para sus defensores y creadores sin embargo ese era el 50% de su atractivo: quitarle al estado el monopolio de la moneda sustituyendo las divisas nacionales por una moneda deflacionaria por diseño y por tanto útil, de extenderse, como activo financiero. ¿Probabilidades de éxito? Muchas en cuanto el dinero negro entendiera la otra causa por la que la alt-right libertaria americana adoraba al nuevo fetiche electrónico: su intrazabilidad. Una moneda anónima, mejor aun, toda una familia de monedas, a salvo de las investigaciones fiscales, óptima para todo tipo de comercios ilegales. En sí una forma de activismo libertario tan potente que acabó recuperando «joyas perdidas» del underground ultraliberal de los ochenta para ganar su propia marca ideológica: «agorismo».

El mercado especulativo tardó un poco más en darse cuenta. Hizo falta antes que el submundo de los mercados negros chinos, venezolanos o argentinos lo utilizaran masivamente para burlar limitaciones a las transferencias y cambios regulados. Por si eso no bastaba, las ruidosas intervenciones del FBI contra la venta de drogas online acabaron de convencer a propios y extraños de la intrazabilidad de las nuevas divisas. Apostar por bitcoin como activo, con todas sus volatilidades, se convirtió en sinónimo de apostar a que el dinero negro global lo utilizaría cada vez más como depósito. Hoy, a pesar de tener más volatilidad que ninguna gran divisa, sigue revalorizándose espectacularmente semana tras semana.

Bitcoin

En enero de 2016 el Banco Central de China emitió un comunicado oficial tras un encuentro celebrado en Pequín que reunió a expertos del banco central, Citibank y Deloitte para debatir e intercambiar ideas sobre la industria de las criptomonedas, la evolución de monedas fiduciarias digitales y la emisión de criptomonedas estatales.

En 2014, el Banco Central de China había creado un equipo para investigar las monedas digitales. Desde entonces su trabajo se ha centrado en el análisis de la emisión, los marcos operativos, los aspectos técnicos clave, la circulación de la moneda, las cuestiones legales relacionadas con las monedas digitales, y su impacto en el sistema financiero tradicional, así como la relación entre las monedas digitales fiduciarias, es decir, emitidas por los bancos centrales, y las monedas digitales emitidas de forma privada, como bitcoin. A partir de ahora su trabajo irá dirigido a «aclarar los objetivos estratégicos del banco central para la emisión de la moneda digital, investigar a fondo las tecnologías clave, e investigar diversas aplicaciones para las monedas digitales que ayuden a que el banco central introduzca una moneda digital, tan pronto como sea posible».

«El diseño de la moneda digital debe proporcionar comodidad, seguridad, ser de bajo costo, tener una alta cobertura, y estar perfectamente integrada con otras plataformas», para que su uso sea «sostenible y efectivo».

Un documento oficial publicado recoge los beneficios de la emisión de monedas digitales para el Banco Central chino:

  • Reducir los costes de la emisión y circulación de las monedas fíat.
  • Aumentar la eficiencia y la transparencia de las transferencias de dinero.
  • Reducir las posibilidades de lavado de dinero y la evasión fiscal.
  • Aumentar la capacidad de control de la oferta monetaria por parte del banco central.

Y concluye:

«En el futuro, vemos que la emisión de monedas digitales y el establecimiento de sus canales de circulación podría mejorar aún más la industria de servicios financieros de nuestro país, mejorar los sistemas de pago y de liquidación de nuestro país, lo que aumentaría la calidad y la eficiencia de nuestro sistema económico».

Tiburón blanco

La criptomoneda ha alcanzado su valor máximo respecto al dólar de los últimos tres años, pero las dudas sobre su capacidad y el posible control de China permanecen.

El 2 de enero, la criptomoneda alcanzó su valor máximo en los últimos tres años: 1.033 dólares (unos 989 euros) por bitcoin. Sin embargo, incluso valorado por encima de 1.000 dólares (unos 958 euros), el bitcóin no está dejando una huella demasiado importante en el mundo en general.

The Register destaca que la última revalorización de Bitcoin puede estar vinculada con la retirada de billetes de importes alto en India y Venezuela, pero quizá más con la continua devaluación del yuan chino. Como informó el New York Times el año pasado, un pequeño grupo de empresas chinas se ha hecho con el control mayoritario de la criptomoneda. Por eso, a medida que ha caído el valor de la moneda del país, ha aumentado la demanda de la criptomoneda y con ella su valor.

La estructura de Bitcoin implica que si un pequeño número de usuarios posee la mayoría de la moneda, como es el caso de estas empresas chinas, este grupo podría también vetar los cambios en la tecnología detrás de la moneda.

Eso es probablemente lo que la tecnología necesita: cambiar. Si la moneda va a crecer -que, como sostiene el Financial Times, está claro que lo requiere- le hará falta un rediseño técnico. Actualmente, Bitcoin sólo soporta hasta 7 transacciones por segundo; una cifra irrisoria en comparación con los varios miles que puede realizar, por ejemplo, Visa. Los investigadores calculan que el diseño actual de Bitcoin podría soportar, como mucho, unas 27 transacciones por segundo sin colapsar, algo que seguiría siendo nada.

Las empresas chinas que están minando Bitcoin podrían, en teoría, unir fuerzas para aprovechar el resquicio que deja el sistema para una mayoría.Y dado que el país en el que operan los mineros de Bitcoin más prolíficos es China, también podría suscitar temores acerca de su control estatal. Rebasar el umbral arbitrario de los 1.000 dólares (unos 958 euros) no ayuda realmente a superar nada de esto.

Main Funders, Commerzbank

Como adelantamos en mayo en exclusiva para los suscriptores del informe de innovación financiera del Instituto Hermes, Commerzbank, el segundo mayor banco de Alemania, será el primer gran banco en lanzar una plataforma de crédito p2p. La noticia la ha hecho pública esta Michael Kotzbauer en rueda de prensa juanto con Birgit Storz directora de la incubadora de la entidad «Main Founders».

Stortz se negó a dar una cifra sobre la expectativa de volumen que la entidad espera gestionar a través de esta plataforma, diciendo que lo importante es estar preparados para atender los deseos de diversificación que han detectado entre muchos de sus clientes y ser flexibles ante un posible aumento rápido del número de inversores en la plataforma.

Queda la incógnita de si el banco llevará esta nueva plataforma a China, el mayor mercado p2p lending del mundo. La clientela de Commerzbank en China creció un 30% el año pasado.

Posicionamientos de reguladores, banca y consultoras sobre la adopción de Blockchain 

Algunos bancos centrales están mirando con interés al blockchain como sistema para disminuir el riesgo de fraude y bloquear transacciones sospechosas. De entre ellos, el Banco Popular de China y el Banco de Inglaterra han expresado su interés en el uso de monedas blockchain y digitales. Por su parte, Bank of America hacía público en el mes de enero su solicitud de 15 patentes relacionadas con blockchain.

El Banco de Inglaterra muestra cautela ante la implementación de blockchain en el sistema financiero

El Banco de Inglaterra aboga por explorar vías que aporten resiliencia a la infraestructura financiera, fórmulas más eficaces para las transacciones comerciales y nuevas maneras de codificar, compartir y analizar datos. Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra anunció que la entidad está ya explorando tecnologías descentralizadas tipo blockchain en el core de sus actividades, incluídas las operaciones de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés).

«Distribuir el mayor significa liberar múltiples copias al sistema. Se puede seguir operando aunque alguna de sus partes se caiga, eliminando el riesgo de fallo en un único nodo que conllevan los sistemas centralizados»

Carney afirmó también que un registro distribuido y abierto podría abrir la posibilidad a la creación de moneda digital por los bancos centrales. Esta posibilidad es algo que están contemplando otros bancos centrales como el de Canadá, Australia y China. 

Los expertos del banco han estado trabajando con consultores de PwC en la realización de la «prueba de concepto». Los resultados sobre la prueba de concepto ya han sido publicados por el banco. El objetivo principal declarado es evaluar la capacidad potencial de transformación de los sistemas de registro distribuído en el sector financiero, más que sus capacidades comerciales.

Metolodología: El equipo de tecnología del banco creó e integró una plataforma de libro mayor distribuido sobre el protocolo Ethereum. Las pruebas se orientaron a la capacidad de la tecnología en soportar y resolver cuestiones relacionadas con los mecanismos de consenso, resiliencia del sistema, transparencia, soporte de contratos inteligente e integridad de los datos.

Conclusiones: Aunque la tecnología se muestra todavía inmadura, podría aportar beneficios en un futuro y ser complementaria a los sistemas existentes, aportando mayor resiliencia a la infraestructura por las características inherentes de una red descentralizada.

El equipo de trabajo se propone en sus siguientes pasos, explorar las siguientes áreas:

  • Escalabilidad: Es necesario asegurar que el sistema tiene capacidad para soportar un gran volumen de operaciones manteniendo la integridad de los datos y la velocidad de procesos que requieren las operaciones de un banco central. 
  • Seguridad: Comprobar que los datos distribuidos a través del sistema de libro mayor distribuido no pueden ser comprometidos por ciberataques.
  • Privacidad: Los protocolos actuales requieren un delicado equilibrio entre privacidad y resistencia. Para que el sistema pueda ser utilizado en cualquier aplicación del banco central, necesita demostrar un alto nivel en ambas características.
  • Interoperabilidad: Orientada a entender cómo los estándares de los datos existentes pueden interactuar con las plataformas de registros distribuidos.
  • Sostenibilidad: Los sistemas de libro mayor distribuido utilizan más capacidad de proceso, requieren mayores volúmenes de almacenamiento y consumen mucha más energía. Es una consideración importante, por lo tanto, cómo puede ser minimizado el consumo de recursos a medida que aumentan la escala.

A la vista de los primeros resultados y las próximas fases de trabajo, el Banco de Inglaterra plantea abrir líneas de trabajo con otras empresas para superar los desafíos encontrados a través de su aceleradora fintech. Declara además que son áreas prioritarias de su interés: Nuevas formas de estructurar y analizar grandes volúmenes de datos obtenidos de la operativa y de los informes regulatorios; inteligencia artificial con capacidad aprendizaje y en especial el diseño de patrones para la detección de anómalos.

Así mismo, el Banco de Inglaterra se muestra abierto a escuchar propuestas para participar/actuar como observador o socio en proyectos piloto existentes sobre sistemas de libro mayor distribuido, siempre que se desarrollen en escenarios del mundo real. Y, por supuesto, en explorar las implicaciones potenciales de la regulación en esta materia.

Otros proyectos en la aceleradora del banco son los desarrollados con:

  • Bitsight: Uso de datos de dominio público para evaluar la capacidad de ciber-resiliencia de las empresas -esto es, recuperación tras un ataque- , que incluye además el desarrollo de programas para la búsqueda de malware, y vulnerabilidades en los sistemas. La prueba de concepto evaluará la ciber-resiliencia del propio banco.
  • Privitar: Uso de herramientas para anonimizar y desensibilizar datos. Las pruebas de concepto también se realizarán en el banco y examinarán el conjunto de datos e información acumulada internamente para ver si estas herramientas permitirían ofrecer un mayor acceso a los datos sin comprometer la privacidad.

El Banco de Canadá experimenta con el CAN-Coin

Durante la conferencia Payments Panorama celebrada la semana pasada en Canadá, Bank of Canada, Royal Bank of Canada y Canadian Payments Association presentaron un proyecto experimental desarrollado sobre tecnología blockchain.

El principal objetivo del banco central era entender en profundidad el funcionamiento del sistema de libro mayor distribuido. Para ello crearon una versión digital de la moneda nacional, el CAN-Coin y se realizaron operaciones interbancarias. El banco central puso gran énfasis en asegurar que no está planeando emitir moneda digital de uso público, sino probando las implicaciones que para la banca puede tener operar en entornos virtuales. 

En una de sus diapositivas se pudo ver el diagrama de una operación en la cual un agente que participa en la plataforma pignora una cierta cantidad en efectivo en una cuenta especial en el banco central, quien convierte ese valor en CAN-Coin y lo envía a la cuenta del agente. Cuando un miembro de la red, que tiene que haber sido aprobado previamente, convierte el CAN-Coin a otra moneda, el banco central destruye esa cantidad de CAN-Coin eliminando su registro. En el experimento participaron los 5 grandes bancos de Canadá: Bank of Montreal, Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), RBC, Toronto-Dominion Bank y Scotiabank. El proyecto fue desarrollado por el consorcio R3.

Por otro lado Nanopay, la fintech de Toronto que compró MintChip, el primer sistema de moneda virtual basado en libros mayores públicos desarrollado por la Casa de la Moneda canadiense, lanza a partir del día 23 de junio su primera app para el sistema, presentado como la app de referencia de pagos móviles, ofreciendo transferencias p2p gratuitas y descuentos del 20% en todas las compras.

Banco Central de Rusia

El pasado mes de diciembre el presidente Putin presentaba la hoja de ruta y la creación de un grupo de trabajo para la implementación de monedas digitales y sistemas de libro mayor distribuido. Desde entonces pocas noticias han trascendido sobre los avances de este grupo. Sin embargo, el responsable de Future Banking en el Banco Central de Rusia ha afirmado hace unos días que de acuerdo a las estimaciones realizadas por el banco, las redes cerradas e híbridas de registros de libro mayor, esto es con estricta identificación y normativa propia, tienen un gran potencial de desarrollo en el sector financiero. 

Para el representante del Banco, es fundamental distinguir entre blockchain y otras formas de registros distribuidos, como ocurre con Ripple: Blockchain es una cadena de bloques de transacciones que contienen los registros de todas las transacciones de la red. Los sistemas de libro mayor distribuidos son una tecnología de intercambio de datos no necesariamente basada en blockchain.

Mercados y blockchain

Hace unos días, Benedicte Nolens, jefe del riesgo y la estrategia para la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong, posicionaba a favor de implementar la tecnología blockchain por su capacidad para asegurar el cumplimiento por parte de los bancos de la normativa anti blanqueo de capitales. Según Nolens, los protocolos KYC y AML han evidenciado problemas e ineficiencias, aludiendo a las multas a la que han sido sometido diferentes bancos a nivel mundial.  Se muestra así partidario de utilizar un libro de contabilidad distribuido que podría reducir además de forma significativa los costes de transacción.

Nolens sostiene que si bien la regulación sobre este tema puede llevar un tiempo, las instituciones financieras deben asegurar cualquier uso de la tecnología que permita un mejor cumplimiento de las normas y ve factible su extensión a áreas como Trade Finance y operaciones societarias. Dadas las características de blockchain afirma que su implementación es idónea en aquellos bancos que aún no han desarrollado su propia tecnología de back office.

Considera que hay un espacio de desarrollo a futuro mucho más amplio que el Fintech, y que tiene que ver con la consolidación de la banca digital, el abordaje del crowdfunding o la gestión de valores. Ámbitos que, por estar menos consolidados en la actividad financiera experimentarán un mayor desarrollo y evolución.

Por otro lado, David Rutter, fundador del consorcio R3 para la extensión de blockchain alerta de la creciente burbuja en torno a la transformación digital de la banca y advierte que muchas empresas que están trabajando en el desarrollo de aplicaciones para bancos no serán capaces de alcanzar prototipos funcionales.

En el proyecto R3 está integrado ya por 42 bancos, entre ellos: Bank of America, Barclays, BBVA, Banco Santander, BNP Paribas, BNY Mellon, CIBC, Citi, Commerzbank, Credit Suisse, Deutsche Bank, Danske Bank, Intesa Sanpaolo, Goldman Sachs, HSBC, ING Bank, JP Morgan, Mitsubishi UFJ Financial Group, Mizuho Financial Group, Morgan Stanley, Nordea, Royal Bank of Canada, Royal Bank of Scotland, SEB, Societé Generale, State Street, Toronto-Dominion Bank, UBS, UniCredit y Wells Fargo.

R3 ha formado grupos de trabajo conjuntos y organiza reuniones periódicas para centrarse en el desarrollo de aplicaciones comerciales que la tecnología blockchain puede ofrecer a la industria de servicios financieros globales. El proyecto tratará de establecer normas y protocolos coherentes con el fin de facilitar la adopción más amplia y obtener un efecto de red.

Libros de contabilidad distribuidos

El protocolo Ripple es un sistema de pago, cambio de divisas y una red de remesas que se basa en un sistema distribuido, con protocolo de código abierto, libro de consenso y con una criptomoneda propia, conocida como XRP. Es compatible con cualquier moneda fiduciaria (euros, dólares, yenes, etc), criptomonedas (bitcoin, litecoin, etc), materias primas o de cualquier otra unidad de valor.

La red Ripple pretende activar «transacciones financieras globales seguras, instantánea y casi libres de cargos». Patrick Griffin, vicepresidente ejecutivo de desarrollo de negocio de Ripple Labs, sostiene que la gran ventaja es que los bancos más pequeños ya no tendrían que tratar con «bancos corresponsales» (JP Morgan & Co., HSBC Holdings, Standard & Chartered y Wells Fargo) para hacer de intermediarios. Permitirá reducir los costes adicionales que esto implica, los costes en cambios de divisa y, sobre todo, eliminar los grandes compromisos de garantías que los bancos más grandes exigen periódicamente para actuar como intermediarios. Para Griffin, «esta es la primera alternativa viable a la banca corresponsal en unos 40 años».

Han firmado acuerdos con Ripple: Santander, CBW Bank, Cross River Bank y Fidor Bank. A través de Santander Innoventures, Banco Santander ha invertido 32 millones de dólares en Ripple para un mercado de servicios financieros al que le asigna un valor de 20 billones de dólares.

Esquema de funcionamiento de Ripple

El proyecto de pagos del consorcio W3C

En octubre de 2015, el consorcio W3C anunciaba la creación de un grupo de trabajo para el desarrollo de un estándar de medios de pago para la web. El grupo de trabajo pretende asentar el funcionamiento de métodos de pago incluyendo tarjetas de débito y crédito, sistema de pago móvil (Alipay), custodias, bitcoin o sistemas blockchain. El proyecto contempla el desarrollo de APIs que fijarán el proceso de comprobación de la transacción aportando mayor seguridad en las operaciones a ambas partes.

Estas API permiten a los usuarios registrar los instrumentos de pago (tarjetas de crédito o servicios de pago) y seleccionar el tipo de pago directamente a través del navegador, hacer pagos más rápido, más seguro y más fácil, sobre todo en dispositivos móviles.

Desde su creación el grupo ha mantenido varios encuentros, uno de ellos en las instalaciones de Google, el próximo se celebrará en Londres durante los días 7 y 8 de julio con el patrocinio de Visa y contará con la participación de Bank of England. En el grupo de trabajo permanente participan, entre otras, Ripple, Apple, Bloomberg, China Mobile, Deutsche Telecom, Rabobank, Worldpay y Google. En sus reuniones como invitados han participado también Facebook, Intel, Netflix y Samsung. 

Aunque no es muy conocido, el protocolo HTTP, incluye desde su origen un código para pagos con la idea de convertir el navegador en un medio de pago. El grupo de trabajo espera presentar la API antes de finales de año.

¿Qué reside bajo el repentino interés de los bancos centrales en blockchain?

Según un informe publicado en diciembre por el Gobierno de Gran Bretaña, es importante separar las critpmonedas de la tecnología blockchain. Bitcoin genera suspicacias entre bancos, agentes institucionales y ciudadanos por su asociación a redes criminales, transacciones delictivas y operativas en la dark Internet. Sin embargo, las tecnologías de libro mayor distribuido y monedas virtuales están siendo miradas con interés por los bancos centrales dadas las eficiencias potenciales que supondría para el sistema financiero el uso de «dinero digital».

¿Es el «libro mayor distribudido», distribuido?

El término distribuido puede dar lugar a confusión, como de hecho está ocurriendo en el tratamiento mediático de las noticias sobre blockchain e incluso en algunos informes especializados. Algo es distribuido cuando no hay un control, autoridad o propiedad única absoluta sobre ello. Por lo tanto, el grado de centralización del sistema de libro mayor dependerá de su diseño.

Diagrama de flujos de blockchain

En la práctica, hay un amplio espectro de modelos de libro mayor distribuido, con diferentes grados de centralización y con diferentes tipos de control en el acceso para adaptarse a las necesidades de cada negocio. Estos pueden ser libros de contabilidad «sin permisos» abiertos a todo el mundo para aportar datos al libro mayor y no puede ser de propiedad de nadie; o libros de contabilidad «con permiso» que pueden tener uno o muchos propietarios que sólo pueden agregar registros y verificar el contenido del libro mayor.

La cuestión clave es que, tanto instituciones públicas como sector privado pueden elegir el diseño que mejor se adapte a un fin determinado, buscando el equilibrio entre la seguridad y el control centralizados con la oportunidad que supone compartir datos entre instituciones e individuos.

Otro elemento a considerar el capacidad de proceso, que, para grandes volúmenes de datos hace imposible manejar las cadenas de bloque a agentes con infraestructuras medias. Es decir, la característica de distribuida pura que permite el diseño de red abierta es difícil de asegurar. En el funcionamiento real lo que hace es concentrar las operaciones en unos pocos agentes.

¿Cuáles son los tiempos que se están manejando en las transacciones sobre blockchain?

El proceso de funcionamiento de blockchain necesita tiempo para sincronizar transacciones entre una gran cantidad de copias del libro mayor distribuido. Es dependiente del volumen, a más copias, más tiempo necesita. Así por ejemplo, para bitcoin, un nuevo bloque de transacciones puede ser añadido a la cadena más o menos cada 10 minutos. A su vez, los bloques son de tamaño limitado, por lo que sólo puede contener un cierto número de transacciones. El rendimiento máximo actual de bitcoin es de 5 a 7 transacciones por segundo (la red VISA es unas 10.000 veces más rápido).

Estación Central de New York

La «Independent Community Bankers of America», el lobby de los bancos pequeños y locales de EEUU, en un movimiento harto inusual, ha pedido al regulador una «regulación completa» del fintech. 
Karen Thomas, vicepresidente del lobby, escribía

«ICBA cree que los recientes problemas que algunos de los prestamistas online han experimentado con resultados y liquidez, así como con su cumplimiento normativo, hace que sea importante que estos prestamistas sean objeto de control y regulación para asegurar su seguridad y solidez»

En realidad, según FT el problema es que los bancos pequeños se sienten constreñidos por la dura regulación que siguió a la crisis al tiempo que ven como el movimiento de las fintech les está erosionando el mercado milenial de forma cada vez más significativa.

Aunque no se ha producido una respuesta oficial, reguladores locales como el del estado de Nueva York, ya han comenzado investigaciones sobre el conjunto del sector a raíz de la inquietud generada por la crisis de Lending Club con un ímpetu que ha parecido desproporcionado a algunos analistas.

Ethereum

El pasado viernes ocurrieron dos sucesos con capacidad de influir en el desarrollo del sector financiero ante la irrupción de la oleada/hype fintech en el sector. 

En EE.UU la SEC otorgó la aprobación a IEX para operar como bolsa de valores a nivel nacional. La decisión de la SEC de garantizar este mercado supone una victoria para la revolución de las bolsas. 

La mala noticia se daba en el entorno de blockchain, con el hackeo de DAO -Dencetralized Autonomous Organization- que gestiona un crrwfounding de más de 150 millones de dólares en Ethers, moneda virtual creada por la compañía californiana Ethereum. El ataque a DAO, rompe la premisa de que las criptomonedas no pueden ser hackeadas y supone una jarra de agua fría en un momento de auge para blockchain en las instituciones financieras, celosas de la seguridad. Cuando un proyecto como DAO, basado en la criptomeda de Ethereum, es hackeada es un golpe aunque Ethereum en si misma no haya sido hackeada.

Rozando el mediodía, el fundador de Ethereum pidió a través de un comunicado interrumpir todas las transacciones hasta bloquear el ataque. La pérdida se estima en 59 millones de dólares. 

Transferwise

Solo hubo dos mercados (libra-euro y libra-dolar) en los que TransferWise, a pesar de su escala creciente, no dependió de la liquidez de terceros, es decir a través del sistema interbancario en el que pretende ser «disruptivo». 

No parece muy propio de algo que se vende como «P2P» como recordaron las autoridades británicas de la competencia y la publicidad a la startup.

Izabella Kaminska fue dura en su blog de FT señalando que salvo en esos dos casos el éxito de TransferWise no era otra cosa que un subsidio encubierto a sus clientes, lo que no es igual que demostrar que su modelo sea disruptivo.

Lending Club

Lógicamente ésta está siendo la semana de las reacciones al escándalo Laplanche, el hasta hace dos semanas «niño mimado» de las fintech. La primera reacción de los demás concurrentes en el mercado del crédito p2p fue, lógicamente, separarse conforme se extendía la noticia de que Laplanche comparecería ante un Gran Jurado, noticia que reforzaba la idea de que los problemas de Lending Club no son sistémicos sino de gestión. Pero como era previsible eso no disipó la inquietud y las dudas.

La batería de reportajes y análisis de New York Times y Wall Street Journal en cambio insistían en la falta de control en la que el vacío regulatorio deja a este mercado: no se comunican operaciones clave, los riesgos se cubren insuficientemente, existen áreas de opacidad para el inversor y además los tipos de interés -como asegura una serie de demandas anteriores contra la entidad- pueden llegar a ser usurarios.

Los blogs y la prensa online especializada insistieron en diferenciar los distintos canales de Lending Club: el mercado p2p, la gestión de activos «clásicos» y la compra y  venta de créditos; para resaltar que el negocio p2p creció de forma sostenida un 50% cada año y que las prácticas cuestionables de gestión se situaron en los otros dos ejes, por lo que en teoría aun en el peor de los escenarios, Lending Club tendría futuro como empresa si se reenfoca en su negocio original.

Mientras tanto CitiGroup rechazaba la financiación que la dirección de Lending Club le pedía. Según los analistas la situación no es grave: LC tiene liquidez suficiente como para poder afrontar pagos sin financiación externa, pero la negativa del banco le pondrá muy difícil alcanzar sus objetivos de resultados.

El lunes por la noche llegó la sorpresa: un grupo chino con base en Singapur, Shanda, propiedad del billonario Chen Tianquiao, comunicaba la compra del 12% de la compañía, dando un vuelco a las cábalas sobre la viabilidad. 

Desde la perspectiva de la industria tecnológica TechCruch aseguraba que el futuro de los créditos p2p no solo no estaba en cuestión sino que acabarán convirtiéndose en activos «mainstream» en breve. Este posicionamiento refuerza paradójicamente la percepción popular en EEUU de todo este escándalo, interpretado por muchas televisiones como el primer resultado de la «batalla entre Silicon Valley y Wall Street». 

Siguiendo la ola y tal vez con excesivo optimismo, Deloitte lanzó un informe donde asegura que el crédito p2p no llegará a ser un competidor significativo de los bancos porque no existen ventajas lo suficientemente significativas para los inversores en créditos p2p si las comparamos con lo que ofrece la banca tradicional. 

En lo que hay consenso es que el escándalo acaba con los días dorados del relato fintech y que su creciente poder de lobby en Washington tendrá que templarse en consecuencia.

Presentación de Lending Club

El ciclo de crédito es para FT y los medios especializados una verdad tan inconmovible como la muerte o los impuestos… y la realidad subyacente bajo la crisis de Lending Club, además de un motor hacia la normalización -esto es la adopción de prácticas de la banca tradicional por el crédito P2P. Las televisiones y medios generalistas insisten sin embargo en el peligro de los conflictos de intereses en un terreno no tan controlado y regulado como el de la banca tradicional.

Forbes en cambio apuntaba que los resultados eran sorprendentemente buenos pero que la dimisión de Laplanche los había eclipsado, poniendo en crisis todo el sector del crédito p2p.

En cualquier caso, la evolución del valor bursatil de LendIt y la de Lending Club, está mostrando una caída en picado que amenaza con dejar fuera de juego a todo el sector. Sin embargo aunque no faltan los comentarios catastrofistas, los comentaristas más jóvenes recuerdan que «cuando la burbuja puntocom estalló el mundo no volvió a sus viejas máquinas de fax» y que en realidad estaríamos ante un aviso de la necesidad de volver a modelos más claros y originales de préstamo P2P, una idea similar a la que pudimos el martes en el canal de la cadena norteamericana CNBC.

El viernes, en un análisis posterior al referido arriba, Brooke Masters de FT comentaba que «a los novatos se les han pegado los malos hábitos de los viejos» entrando ya en el detalle de los problemas de LendIt (cambio de fechas en créditos para poder venderlos a un banco y opacidad de Laplanche que no había aclarado que tenía intereses personales en una empresa en la que Lending Club se disponía a invertir). Pero sobre todo dando por hecho que, de alguna manera, este escándalo marcaba el fin de la fase en la que todo el sector creía a pies juntillas que las fintech, más ágiles e inmaculadas, iban a comerse buena parte del mundo financiero y traer un aire fresco -y una nueva ética- al sector. Una lectura opuesta («Lending Club era demasiado parecido a un banco tradicional») podía leerse sin embargo con frecuencia en los blogs de desarrolladores y analistas fintech durante toda la semana. Los resultados récord de «los pequeños» no cotizados como BizFi que presentó el martes resultados del primer trimestre de 2016 ($144M$ en crédito generado a 3.605 PYMEs) parecerían darle la razón.

El lunes la situación en los mercados americanos era ya un «meltdown» no solo de las empresas de crédito p2p sino que apuntaba una sangría general a través de las empresas de pequeño crédito como OnDeck. En ese marco, los analistas apuntaban a las empresas europeas -solo Funding Circle cotiza en mercados americanos- como alternativas relativamente seguras a medio plazo por incorporar distintas bases de clientes e innovaciones propias.

El martes se hacía pública la noticia de que el Departamento de Justicia había citado para testificar a la empresa ante el Gran Jurado, a la que el nuevo CEO siguió con una carta a los accionistas explicándoles las medidas en curso que la dirección ha tomado para salir de la crisis y recuperar la confianza de los inversores.

El balance una semana después en Bloomberg es que la Bolsa se dispone a hacer una verdadera purga entre las empresas fintech cotizadas, reduciéndose el valor de aquellas que peor están preparadas para enfrentar el ciclo de crédito, generalmente las que fiaron demasiado al valor aportado por la innovación tecnológica y prestaron demasiada poca atención a la necesidad de tener un conocimiento íntimo de la demanda.

  • 1
  • 2

Impulsamos organizaciones más abiertas y democráticas