Análisis

Mapa de posición de tecnologías blockchain

Posicionamientos de reguladores, banca y consultoras sobre la adopción de Blockchain 

Algunos bancos centrales están mirando con interés al blockchain como sistema para disminuir el riesgo de fraude y bloquear transacciones sospechosas. De entre ellos, el Banco Popular de China y el Banco de Inglaterra han expresado su interés en el uso de monedas blockchain y digitales. Por su parte, Bank of America hacía público en el mes de enero su solicitud de 15 patentes relacionadas con blockchain.

El Banco de Inglaterra muestra cautela ante la implementación de blockchain en el sistema financiero

El Banco de Inglaterra aboga por explorar vías que aporten resiliencia a la infraestructura financiera, fórmulas más eficaces para las transacciones comerciales y nuevas maneras de codificar, compartir y analizar datos. Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra anunció que la entidad está ya explorando tecnologías descentralizadas tipo blockchain en el core de sus actividades, incluídas las operaciones de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés).

«Distribuir el mayor significa liberar múltiples copias al sistema. Se puede seguir operando aunque alguna de sus partes se caiga, eliminando el riesgo de fallo en un único nodo que conllevan los sistemas centralizados»

Carney afirmó también que un registro distribuido y abierto podría abrir la posibilidad a la creación de moneda digital por los bancos centrales. Esta posibilidad es algo que están contemplando otros bancos centrales como el de Canadá, Australia y China. 

Los expertos del banco han estado trabajando con consultores de PwC en la realización de la «prueba de concepto». Los resultados sobre la prueba de concepto ya han sido publicados por el banco. El objetivo principal declarado es evaluar la capacidad potencial de transformación de los sistemas de registro distribuído en el sector financiero, más que sus capacidades comerciales.

Metolodología: El equipo de tecnología del banco creó e integró una plataforma de libro mayor distribuido sobre el protocolo Ethereum. Las pruebas se orientaron a la capacidad de la tecnología en soportar y resolver cuestiones relacionadas con los mecanismos de consenso, resiliencia del sistema, transparencia, soporte de contratos inteligente e integridad de los datos.

Conclusiones: Aunque la tecnología se muestra todavía inmadura, podría aportar beneficios en un futuro y ser complementaria a los sistemas existentes, aportando mayor resiliencia a la infraestructura por las características inherentes de una red descentralizada.

El equipo de trabajo se propone en sus siguientes pasos, explorar las siguientes áreas:

  • Escalabilidad: Es necesario asegurar que el sistema tiene capacidad para soportar un gran volumen de operaciones manteniendo la integridad de los datos y la velocidad de procesos que requieren las operaciones de un banco central. 
  • Seguridad: Comprobar que los datos distribuidos a través del sistema de libro mayor distribuido no pueden ser comprometidos por ciberataques.
  • Privacidad: Los protocolos actuales requieren un delicado equilibrio entre privacidad y resistencia. Para que el sistema pueda ser utilizado en cualquier aplicación del banco central, necesita demostrar un alto nivel en ambas características.
  • Interoperabilidad: Orientada a entender cómo los estándares de los datos existentes pueden interactuar con las plataformas de registros distribuidos.
  • Sostenibilidad: Los sistemas de libro mayor distribuido utilizan más capacidad de proceso, requieren mayores volúmenes de almacenamiento y consumen mucha más energía. Es una consideración importante, por lo tanto, cómo puede ser minimizado el consumo de recursos a medida que aumentan la escala.

A la vista de los primeros resultados y las próximas fases de trabajo, el Banco de Inglaterra plantea abrir líneas de trabajo con otras empresas para superar los desafíos encontrados a través de su aceleradora fintech. Declara además que son áreas prioritarias de su interés: Nuevas formas de estructurar y analizar grandes volúmenes de datos obtenidos de la operativa y de los informes regulatorios; inteligencia artificial con capacidad aprendizaje y en especial el diseño de patrones para la detección de anómalos.

Así mismo, el Banco de Inglaterra se muestra abierto a escuchar propuestas para participar/actuar como observador o socio en proyectos piloto existentes sobre sistemas de libro mayor distribuido, siempre que se desarrollen en escenarios del mundo real. Y, por supuesto, en explorar las implicaciones potenciales de la regulación en esta materia.

Otros proyectos en la aceleradora del banco son los desarrollados con:

  • Bitsight: Uso de datos de dominio público para evaluar la capacidad de ciber-resiliencia de las empresas -esto es, recuperación tras un ataque- , que incluye además el desarrollo de programas para la búsqueda de malware, y vulnerabilidades en los sistemas. La prueba de concepto evaluará la ciber-resiliencia del propio banco.
  • Privitar: Uso de herramientas para anonimizar y desensibilizar datos. Las pruebas de concepto también se realizarán en el banco y examinarán el conjunto de datos e información acumulada internamente para ver si estas herramientas permitirían ofrecer un mayor acceso a los datos sin comprometer la privacidad.

El Banco de Canadá experimenta con el CAN-Coin

Durante la conferencia Payments Panorama celebrada la semana pasada en Canadá, Bank of Canada, Royal Bank of Canada y Canadian Payments Association presentaron un proyecto experimental desarrollado sobre tecnología blockchain.

El principal objetivo del banco central era entender en profundidad el funcionamiento del sistema de libro mayor distribuido. Para ello crearon una versión digital de la moneda nacional, el CAN-Coin y se realizaron operaciones interbancarias. El banco central puso gran énfasis en asegurar que no está planeando emitir moneda digital de uso público, sino probando las implicaciones que para la banca puede tener operar en entornos virtuales. 

En una de sus diapositivas se pudo ver el diagrama de una operación en la cual un agente que participa en la plataforma pignora una cierta cantidad en efectivo en una cuenta especial en el banco central, quien convierte ese valor en CAN-Coin y lo envía a la cuenta del agente. Cuando un miembro de la red, que tiene que haber sido aprobado previamente, convierte el CAN-Coin a otra moneda, el banco central destruye esa cantidad de CAN-Coin eliminando su registro. En el experimento participaron los 5 grandes bancos de Canadá: Bank of Montreal, Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), RBC, Toronto-Dominion Bank y Scotiabank. El proyecto fue desarrollado por el consorcio R3.

Por otro lado Nanopay, la fintech de Toronto que compró MintChip, el primer sistema de moneda virtual basado en libros mayores públicos desarrollado por la Casa de la Moneda canadiense, lanza a partir del día 23 de junio su primera app para el sistema, presentado como la app de referencia de pagos móviles, ofreciendo transferencias p2p gratuitas y descuentos del 20% en todas las compras.

Banco Central de Rusia

El pasado mes de diciembre el presidente Putin presentaba la hoja de ruta y la creación de un grupo de trabajo para la implementación de monedas digitales y sistemas de libro mayor distribuido. Desde entonces pocas noticias han trascendido sobre los avances de este grupo. Sin embargo, el responsable de Future Banking en el Banco Central de Rusia ha afirmado hace unos días que de acuerdo a las estimaciones realizadas por el banco, las redes cerradas e híbridas de registros de libro mayor, esto es con estricta identificación y normativa propia, tienen un gran potencial de desarrollo en el sector financiero. 

Para el representante del Banco, es fundamental distinguir entre blockchain y otras formas de registros distribuidos, como ocurre con Ripple: Blockchain es una cadena de bloques de transacciones que contienen los registros de todas las transacciones de la red. Los sistemas de libro mayor distribuidos son una tecnología de intercambio de datos no necesariamente basada en blockchain.

Mercados y blockchain

Hace unos días, Benedicte Nolens, jefe del riesgo y la estrategia para la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong, posicionaba a favor de implementar la tecnología blockchain por su capacidad para asegurar el cumplimiento por parte de los bancos de la normativa anti blanqueo de capitales. Según Nolens, los protocolos KYC y AML han evidenciado problemas e ineficiencias, aludiendo a las multas a la que han sido sometido diferentes bancos a nivel mundial.  Se muestra así partidario de utilizar un libro de contabilidad distribuido que podría reducir además de forma significativa los costes de transacción.

Nolens sostiene que si bien la regulación sobre este tema puede llevar un tiempo, las instituciones financieras deben asegurar cualquier uso de la tecnología que permita un mejor cumplimiento de las normas y ve factible su extensión a áreas como Trade Finance y operaciones societarias. Dadas las características de blockchain afirma que su implementación es idónea en aquellos bancos que aún no han desarrollado su propia tecnología de back office.

Considera que hay un espacio de desarrollo a futuro mucho más amplio que el Fintech, y que tiene que ver con la consolidación de la banca digital, el abordaje del crowdfunding o la gestión de valores. Ámbitos que, por estar menos consolidados en la actividad financiera experimentarán un mayor desarrollo y evolución.

Por otro lado, David Rutter, fundador del consorcio R3 para la extensión de blockchain alerta de la creciente burbuja en torno a la transformación digital de la banca y advierte que muchas empresas que están trabajando en el desarrollo de aplicaciones para bancos no serán capaces de alcanzar prototipos funcionales.

En el proyecto R3 está integrado ya por 42 bancos, entre ellos: Bank of America, Barclays, BBVA, Banco Santander, BNP Paribas, BNY Mellon, CIBC, Citi, Commerzbank, Credit Suisse, Deutsche Bank, Danske Bank, Intesa Sanpaolo, Goldman Sachs, HSBC, ING Bank, JP Morgan, Mitsubishi UFJ Financial Group, Mizuho Financial Group, Morgan Stanley, Nordea, Royal Bank of Canada, Royal Bank of Scotland, SEB, Societé Generale, State Street, Toronto-Dominion Bank, UBS, UniCredit y Wells Fargo.

R3 ha formado grupos de trabajo conjuntos y organiza reuniones periódicas para centrarse en el desarrollo de aplicaciones comerciales que la tecnología blockchain puede ofrecer a la industria de servicios financieros globales. El proyecto tratará de establecer normas y protocolos coherentes con el fin de facilitar la adopción más amplia y obtener un efecto de red.

Libros de contabilidad distribuidos

El protocolo Ripple es un sistema de pago, cambio de divisas y una red de remesas que se basa en un sistema distribuido, con protocolo de código abierto, libro de consenso y con una criptomoneda propia, conocida como XRP. Es compatible con cualquier moneda fiduciaria (euros, dólares, yenes, etc), criptomonedas (bitcoin, litecoin, etc), materias primas o de cualquier otra unidad de valor.

La red Ripple pretende activar «transacciones financieras globales seguras, instantánea y casi libres de cargos». Patrick Griffin, vicepresidente ejecutivo de desarrollo de negocio de Ripple Labs, sostiene que la gran ventaja es que los bancos más pequeños ya no tendrían que tratar con «bancos corresponsales» (JP Morgan & Co., HSBC Holdings, Standard & Chartered y Wells Fargo) para hacer de intermediarios. Permitirá reducir los costes adicionales que esto implica, los costes en cambios de divisa y, sobre todo, eliminar los grandes compromisos de garantías que los bancos más grandes exigen periódicamente para actuar como intermediarios. Para Griffin, «esta es la primera alternativa viable a la banca corresponsal en unos 40 años».

Han firmado acuerdos con Ripple: Santander, CBW Bank, Cross River Bank y Fidor Bank. A través de Santander Innoventures, Banco Santander ha invertido 32 millones de dólares en Ripple para un mercado de servicios financieros al que le asigna un valor de 20 billones de dólares.

Esquema de funcionamiento de Ripple

El proyecto de pagos del consorcio W3C

En octubre de 2015, el consorcio W3C anunciaba la creación de un grupo de trabajo para el desarrollo de un estándar de medios de pago para la web. El grupo de trabajo pretende asentar el funcionamiento de métodos de pago incluyendo tarjetas de débito y crédito, sistema de pago móvil (Alipay), custodias, bitcoin o sistemas blockchain. El proyecto contempla el desarrollo de APIs que fijarán el proceso de comprobación de la transacción aportando mayor seguridad en las operaciones a ambas partes.

Estas API permiten a los usuarios registrar los instrumentos de pago (tarjetas de crédito o servicios de pago) y seleccionar el tipo de pago directamente a través del navegador, hacer pagos más rápido, más seguro y más fácil, sobre todo en dispositivos móviles.

Desde su creación el grupo ha mantenido varios encuentros, uno de ellos en las instalaciones de Google, el próximo se celebrará en Londres durante los días 7 y 8 de julio con el patrocinio de Visa y contará con la participación de Bank of England. En el grupo de trabajo permanente participan, entre otras, Ripple, Apple, Bloomberg, China Mobile, Deutsche Telecom, Rabobank, Worldpay y Google. En sus reuniones como invitados han participado también Facebook, Intel, Netflix y Samsung. 

Aunque no es muy conocido, el protocolo HTTP, incluye desde su origen un código para pagos con la idea de convertir el navegador en un medio de pago. El grupo de trabajo espera presentar la API antes de finales de año.

¿Qué reside bajo el repentino interés de los bancos centrales en blockchain?

Según un informe publicado en diciembre por el Gobierno de Gran Bretaña, es importante separar las critpmonedas de la tecnología blockchain. Bitcoin genera suspicacias entre bancos, agentes institucionales y ciudadanos por su asociación a redes criminales, transacciones delictivas y operativas en la dark Internet. Sin embargo, las tecnologías de libro mayor distribuido y monedas virtuales están siendo miradas con interés por los bancos centrales dadas las eficiencias potenciales que supondría para el sistema financiero el uso de «dinero digital».

¿Es el «libro mayor distribudido», distribuido?

El término distribuido puede dar lugar a confusión, como de hecho está ocurriendo en el tratamiento mediático de las noticias sobre blockchain e incluso en algunos informes especializados. Algo es distribuido cuando no hay un control, autoridad o propiedad única absoluta sobre ello. Por lo tanto, el grado de centralización del sistema de libro mayor dependerá de su diseño.

Diagrama de flujos de blockchain

En la práctica, hay un amplio espectro de modelos de libro mayor distribuido, con diferentes grados de centralización y con diferentes tipos de control en el acceso para adaptarse a las necesidades de cada negocio. Estos pueden ser libros de contabilidad «sin permisos» abiertos a todo el mundo para aportar datos al libro mayor y no puede ser de propiedad de nadie; o libros de contabilidad «con permiso» que pueden tener uno o muchos propietarios que sólo pueden agregar registros y verificar el contenido del libro mayor.

La cuestión clave es que, tanto instituciones públicas como sector privado pueden elegir el diseño que mejor se adapte a un fin determinado, buscando el equilibrio entre la seguridad y el control centralizados con la oportunidad que supone compartir datos entre instituciones e individuos.

Otro elemento a considerar el capacidad de proceso, que, para grandes volúmenes de datos hace imposible manejar las cadenas de bloque a agentes con infraestructuras medias. Es decir, la característica de distribuida pura que permite el diseño de red abierta es difícil de asegurar. En el funcionamiento real lo que hace es concentrar las operaciones en unos pocos agentes.

¿Cuáles son los tiempos que se están manejando en las transacciones sobre blockchain?

El proceso de funcionamiento de blockchain necesita tiempo para sincronizar transacciones entre una gran cantidad de copias del libro mayor distribuido. Es dependiente del volumen, a más copias, más tiempo necesita. Así por ejemplo, para bitcoin, un nuevo bloque de transacciones puede ser añadido a la cadena más o menos cada 10 minutos. A su vez, los bloques son de tamaño limitado, por lo que sólo puede contener un cierto número de transacciones. El rendimiento máximo actual de bitcoin es de 5 a 7 transacciones por segundo (la red VISA es unas 10.000 veces más rápido).

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