Análisis

República de los Consejos de Baviera

Cuando en 1919 se formó la «República de los Consejos de Baviera», su moneda -que nunca llegó a emitirse- se llamó, no por casualidad «Freigeld», dinero libre. Libre de interés. Su creador: Silvio Gesell. Un socialista no marxista, católico, economista autodidacta y georgista, partidario de la nacionalización de la tierra y del fomento de la pequeña empresa privada. Un europeo influido por el populismo americano que, viviendo en Buenos Aires y sufriendo la crisis monetaria del 89 dedica su vida al aprendizaje y la crítica de la teoría monetaria. Comienza a publicar en el 91 y no para hasta su muerte en 1930. Keynes en la «Teoría General» le dedica unos párrafos cariñosos reconociendo en su trabajo «la mitad de una teoría sobre el tipo de interés» a falta de un análisis de la «preferencia por la liquidez», fundamental para entender la trampa de liquidez y los mecanismos de las crisis.

¿Qué encuentra Keynes en Gesell realmente interesante? Algo en lo que no puede dejar de identificarse: un socialismo de mercado que ve en el diseño de la política monetaria la forma de generar demanda efectiva. Porque, efectivamente, Gesell pretende «oxidar» el dinero, fomentar el consumo a través de una moneda cuyo valor se erosiona por el hecho de ser retenida, desincentivando la acaparación y aumentando el valor de las inversiones a largo plazo. Persiguiendo el sueño del «dinero sin interés» Gesell había creado en realidad una divisa «inflacionaria por diseño», una divisa con interés… negativo.

Poco después de la muerte de Gesell, en el pueblo de Wörgl, Austria, uno de sus numerosos seguidores, Michael Unterguggenberger (1884-1936), fue elegido alcalde. El pueblo tenía 200 familias sin ningún tipo de ingreso y 500 parados a los que había que sumar un millar más en las proximidades. Unterguggenberger tenía un magro capital municipal: 40.000 chelines austriacos. En vez de gastarlos los puso en un depósito bancario, emitió compromisos de pago con esa garantía y comenzó a pagar con ellos el trabajo en obras públicas locales. La nueva moneda local tenía un -1% de interés mensual, por lo cual quien cobraba con ellos sentía rápidamente el incentivo de gastarlos cuanto antes.

El resultado fue espectacular -el desempleo prácticamente desapareció y el pueblo mejoró notablemente sus infraestructuras públicas- y cientos de pueblos austriacos quisieron seguir el ejemplo. El conflicto con el Banco Central austriaco, que hizo entonces valer su derecho de monopolio en la emisión de dinero acabó con la prohibición legal de emitir «dinero de emergencia». Nacía la leyenda de las «monedas complementarias».

Crickhowell campaña impuestos

En 2015, en un pequeño pueblo turístico de Gales, Crickhowell, los orgullosos y pequeños comerciantes locales decidieron rebelarse y darle una lección al gobierno. Empezó con la apertura de un supermercado perteneciente a una gran cadena. El rechazo al gran distribuidor «de fuera» muchas veces procede de un localismo exacerbado, de un pueblerinismo cansino, pero en este caso, el tema era más interesante.

La idea de que una gran empresa -sea un hipermercado, una planta de ArcelorMittal o una sede de Google- se instale en tu territorio, creando cientos o miles de puestos de trabajo, incluso empleos cualificados, atrae a cualquiera, sobre todo a las administraciones públicas de las que depende que eso se haga realidad y que se llevarán los laureles por ello.

Sin embargo, todos sabemos que la instalación de esa empresa conlleva exenciones impositivas, acuerdos ventajosos para tarifas eléctricas, donaciones de suelo, edificios, etc. En muchos casos, esas negociaciones con la administración se convierten en puro chantaje por parte de las grandes empresas, que amenazan con llevarse su planta a otro lado, dejando a miles de trabajadores en la calle si no se les da lo que piden. A veces, simplemente la empresa factura desde un lugar fiscalmente ventajoso y por tanto no devuelve apenas en impuestos aquello que se regaló. El puesto de trabajo, al final, resulta bastante caro a la administración.

El trabajador de la gran empresa, dependiente por completo de las decisiones de los de arriba, quizá preferirá que se ceda al chantaje. El pequeño empresario, sin embargo, que mientras sostiene al país con sus impuestos ha de sufrir los abusos del Estado, los precios del suelo y luchar por que la factura de la luz y los impuestos no lo arruinen, puede no verlo de la misma manera.
Volviendo a Crickhowell, todo empezó con la preocupación de los pequeños comerciantes locales por una pérdida de clientes ante la llegada de la gran superficie, un viejo debate. Pero la cosa se puso seria cuando éstos descubrieron que la gran cadena no pagaba apenas impuestos gracias a ciertos mecanismos legales de elusión propios de las grandes empresas multinacionales. La indignación pasó a mayores al enterarse de que esta empresa no era una excepción. Cuando uno de ellos descubrió que su pequeño comercio pagaba (proporcionalmente) 7 veces más impuestos que Facebook, decidieron pasar a la acción.

Los pequeños comerciantes locales se unieron. A la cabeza estaban la cafetería, el ahumador local de salmones, la óptica, la tienda de ropa de aventura, la panadería y la librería. Juntos, diseñaron un plan de impuestos DIY que presentaron ante el HMRC (Her Majesty’s Revenue and Customs) y que imita las prácticas de elusión (que no evasión) de grandes empresas como Google, Facebook, Apple, Starbucks o Caffe Néro en Gran Bretaña. Todo legal. El objetivo real, era, sin embargo, que la BBC filmara todo el proceso, que incluyó visitas de los comerciantes a la Isla de Man o a las islas Caimán. El resultado fue un documental, «The Town That Took On The Taxman», que se emitió en BBC 2 en 2016, con la idea de ampliar la campaña de protesta a nivel nacional.
Todos afirmaron que no tienen nada en contra de pagar impuestos y que siempre han pagado hasta el último céntimo exigido por la ley. Lo que no estaban dispuestos a dejar pasar por más tiempo, es que sus competidores más grandes y poderosos jugaran con ventaja mientras ellos financiaban los servicios públicos.

El popular cómico británico, Heydon Prowse, presentador del documental, comentó que «tan pronto como se tapa un agujero en la ley contable, se abre otro. Los comerciantes de Crickhowell están hartos y cansados de soportar la carga de todo el sistema. A ellos no les invitan a esas reuniones íntimas con los jefazos del HMRC, a las que sí van las grandes corporaciones, y sin embargo son la columna vertebral de la economía británica».

Aunque pagar proporcionalmente lo mismo que Google debe producir un gran placer, su innovador plan fiscal no dejaba de ser una reivindicación, una petición para que el gobierno haga más justo el sistema de pago de impuestos para las empresas. Esa fue la razón última del documental y también de su amenaza de compartir ese conocimiento con otras localidades, para dar lugar a una verdadera rebelión fiscal.

Unos meses después de que saltara la noticia, justo antes del estreno del documental, el grupo de comerciantes volvió a aparecer en los medios de comunicación denunciando las presiones de los tories, en concreto del diputado conservador por Gales Lord Crickhowell, que según declararon, se había puesto en contacto varias veces con ellos para instarles a abandonar su campaña y apoyar al ministro Osborne, que según él era una víctima más de un sistema fiscal injusto pero inevitable.
En uno de los e-mails, Lord Crickhowell llegó a amenazar con no apoyar un debate parlamentario sobre el sistema fiscal si el grupo no modificaba su estrategia. Después de una reunión presencial con él, Steve Lewis, dueño del Café del pueblo y líder del grupo en ese momento, se quejó de su condescendencia, su paternalismo y sus aires de superioridad, tratándoles «como a una banda de campesinos que no entienden como funciona ‘el gran juego’».

Lewis afirmó entonces que el resto de comerciantes consideraba el estreno del documental como el final de la campaña mientras que él lo consideraba el principio. Estaba dispuesto a llegar a los tribunales incluso si ello suponía perder el apoyo del resto del grupo. El referendum del Brexit cambió el foco de la atención mediática poco después. La plataforma de recogida de firmas «Fair Tax Town» sigue activa.

Grupo de protesta

En las últimas semanas diversos medios han publicado información sobre el comportamiento fiscal para sus operaciones en Europa de las multinacionales tecnológicas. Los conocidos bajo el acrónimo GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple) mantienen una importante diferencia entre el volumen de facturación generado por su actividad y su contribución vía impuestos en los países que operan.

Según datos recabados por Ibercampus para las grandes empresas de la economía digital,

«la imposición sobre ventas dentro de los EEUU no llega en la mayoría de los casos al 20% y en los beneficios tampoco al 50%, pese a las reducciones impulsadas para evitar la deslocalización. Pero en el resto del mundo los impuestos tienden a quedarse para la mayoría por debajo del 2,3% de las ventas y del 10% de los beneficios. »

Impuestos pagados por multinacionales digitales

Son dos los movimientos importantes a los que debemos atender:

  1. A iniciativa de Francia, los ministros de economía de Alemania, Francia, Italia y España han dirigido una carta al jefe del Eurogrupo para parar de una vez con las escandalosas prácticas de elusión fiscal de las grandes tecnológicas americanas, e invitan a sumarse a todos los países «que opinen lo mismo que ellos». Todo esto lo hacen, conscientes de que la ingeniería tributaria de los gigantes tecnológicos está sólidamente cimentada en las políticas de los estados miembros, por lo que no se presumen motivos para cambiar de comportamiento sin que exista obligación para ello.

    Durante la reunión de Tallin, 10 países han suscrito la iniciativa para la creación de una tasa sobre la facturación de las empresas tecnológicas. En contra se han manifestado Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Chipre, Malta y República Checa

  2. El intercambio automático de información fomentado por la OCDE por fin se pone en marcha. Este mes la Agencia Tributaria recibirá información de residentes con cuentas bancarias en 53 países (Barbados, Bermudas, Guernsey, Islas Caimán, Luxemburgo, Liechtenstein y la Isla de Man, entre otros) y el año que viene de otros 47 países entre los que se incluirán Suiza y Andorra.

Además, las multinacionales españolas con más de 750 millones de euros de facturación deberán informar a la AEAT antes de fin de año de los impuestos pagados en 2016 en cada país, y de su actividad. Esta obligación también afecta a las filiales de empresas extranjeras en nuestro país (con una cifra de negocio superior a este umbral).

Obama y Bo

Publicado exactamente un mes antes de cambio de gobierno pretende quedar como parte del «legado» Obama y mostrar altura de miras histórica. Sin embargo, se percibe también la falta de un sustrato teórico suficiente para entender los cambios que anuncia más allá de los deseos.

El informe sugiere que los diseñadores de políticas deben prepararse para cinco efectos económicos primarios:

  • Contribuciones positivas al crecimiento agregado de la productividad;
  • Cambios en las habilidades demandadas por el mercado de trabajo, incluyendo una mayor demanda de habilidades técnicas de alto nivel;
  • Distribución desigual del impacto, a través de sectores, niveles salariales, niveles educativos, tipos de trabajos y ubicaciones;
  • Agitación del mercado de trabajo a raíz de la desaparición de determinadas profesiones mientras sigue activo el proceso de creación de otras nuevas; y
  • La pérdida de puestos de trabajo para algunos trabajadores en el corto plazo, y posiblemente más tiempo en función de las respuestas políticas.

En términos generales, el informe sugiere tres estrategias para abordar los impactos de la automatización impulsada por la AI en toda la economía estadounidense:

  • Invertir y desarrollar la IA dados sus beneficios;
  • Educar y capacitar a los estadounidenses para los trabajos del futuro;
  • Ayudar a los trabajadores en la transición ofreciendo capacitaciones a los trabajadores que aseguren un crecimiento equilibrado.

Cómo funciona un libro de registro distribuido

La idea de Nakamoto era construir una criptodivisa que no necesitara un registro central, su solución fue el acceso de todos los agentes al registro de transacciones. Dejando de lado el aspecto criptográfico -el verdadero aporte de Nakamoto- la dinámica resulta relativamente sencilla: todos los agentes tienen una copia del registro completo de transacciones y cada agente recibe noticia de cada nuevo grupo de transacciones (bloque) que se realiza con la moneda. Cuando una transacción tiene lugar las partes involucradas la validan y el registro de esa operación (un nuevo bloque) es añadido a la cadena. El registro total no es más que una sucesión cronológica de esos bloques, una «cadena de bloques».

Facebook ha anunciando que comenzará a aplicar un nuevo modelo fiscal para las actividades globales de la compañía. Durante los últimos meses, el escándalo sobre la baja imposición a la que se someten los GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple) ha ido in crescendo. La Unión Europea, la OCDE y EE.UU. han comenzado a impulsar una serie de medidas encaminadas a limitar las prácticas fiscales a la vista del consenso entre países miembros -en el caso de la UE y la OCDE- por un lado y la demanda de empresas y ciudadano que ven como un agravio la disparidad entre sus aportes y las de los gigantes tecnológicos.

Como ejemplo, Facebook Spain opera en España como prestadora de servicios de venta y marketing, no como comercializadora de publicidad. Este objeto social le permite trasladar la facturación de todas las ventas publicitarias a Dublin y, pese a su evidente peso, declarar unas pérdidas de 486.917 euros en el ejercicio de 2016. En consecuencia, la tecnológica únicamente ha pagado 491.000 euros por impuesto de sociedades desde 2012.

Tal vez sea esa presión una de las razones que ha impulsado a Facebook ha cambiar su forma de organización y crear una estructura en cada uno de los países donde desarrolla actividad comercial. Esta decisión significa renunciar a los flujos compensatorios entre filiales y matriz para ajustarse al marco fiscal regulatorio que corresponda a cada una de sus sedes.

Según expresaba el comunicado de la compañía

…en términos simples, esto significa que los ingresos publicitarios generados por nuestros equipos locales ya no serán registrados por nuestra sede internacional en Dublín, sino que serán registrados por nuestra compañía local en ese país

El propio director financiero de Facebook afirmaba que el paso a una estructura de venta local va a proporcionar más transparencia al conjunto de operaciones respondiendo así a las peticiones formuladas por autoridades gubernamentales y organismos multilaterales. La implementación de las medidas se realizará a lo largo de 2018 y se espera que esté operativa para 2019. Las oficinas de Dublín continuarán siendo su sede internacional.

Aunque sin tanta atención mediática, Microsoft no ha tardado en anunciar que hará lo mismo y, al parecer, con más contundencia: no «a lo largo de 2018» como Facebook, sino «desde el primer trimestre de 2018».

Es importante recordar que si ahora se calcula que los GAFA pagan entre un 1 y un 3% de impuestos por sus beneficios, casi todos ellos han triplicado su aportación desde 2015, lo que nos permite hacernos una idea de lo que pagaban hace 4 años.

Estos movimientos nos muestran una nueva cara de la guerra comercial. Con Trump en una decidida política para equilibrar balanzas comerciales país por país, Europa no tiene más remedio que dar un puñetazo encima de la mesa y empezar a presionar a las grandes tecnológicas para que paguen lo que deben, sobre todo cuando la presión interior cada vez es mayor.

Facebook y Microsoft son, probablemente, los adelantados en una tendencia que pretende adelantarse a acciones más contundentes por parte de la Unión Europea contra el abuso de las empresas norteamericanas.

Cornucopia - Teoria Monetaria Moderna

Warren Mossler es el Pierre Menard de la Teoría Económica. Piere Menard es aquel personaje de Borges que escribió el Quijote. Lo escribió porque siglos después y con sus propias inspiraciones, se le ocurrió como una obra original, no porque lo copiara.

En 1993 Mossler, un exitoso «fixed income money manager» en West Palm Beach, comenta las claves de su éxito con Donald Rumsfeld mientras descansan en una sauna del Racquet Club de Chicago. Rumsfeld se queda sin argumentos frente a la idea central de Mossler: el gasto público no está limitado por los ingresos y no debe estarlo ante un gobierno con soberanía monetaria que ve en los impuestos no un ingreso necesario para presupuestar el gasto sino solo una palanca con la que controlar el consumo de las familias y modular la inflación. Es Abba Lenner de nuevo. Solo que ninguno de los dos sabe siquiera que Lenner existió ni qué dijo. Rumsfeld le pone a trabajar en escribir todos esos argumentos y le asigna un equipo. Nacen así los primeros folletos de lo que más tarde será la MMT (Teoría Monetaria Moderna).

Los folletos llegan unos años más tarde a dos académicos jóvenes post-keynesianos: Bill Mitchell, que le dará nombre y L. Randall Wray -un discípulo de Minsky. Ambos hacen parte de una generación de profesores, que ya había dado nombres conocidos globalmente como Steve Keen, que desde las antípodas de los centros decisorios de la economía global empiezan a pensar que el keynesianismo necesita convertirse en un movimiento social si quiere volver al mainstream. Estábamos en las dos décadas de crecimiento exponencial de Internet.

Y la oportunidad llegó con la crisis. Las claves: una fórmula para volver a las políticas de pleno empleo y una nueva concepción del dinero. Para la TMM el dinero no es una mercancía, es tan solo un crédito fiscal. Tampoco es que sea una idea original, puede trazarse sin problemas hasta los años 20. El mismísimo Alexander Bogdanov, el famoso opositor «empirocriticista» de Lenin en la socialdemocracia rusa, lo esboza en 1924 en una de sus novelas de ciencia ficción. Pero a Bogdanov tampoco lo habían leído Mossler ni Rumsfeld y probablemente tampoco ni Mitchel ni Wray.

Pero no es solo un fenómeno americano, en Europa aplicar la TMM significaría salir del euro o construir un gobierno económico europeo con capacidad real para hacer transferencias entre regiones a gran escala. Para un espectro político de referencias vaporosas y electorados tormentosos, la TMM puede ser un asidero tan potente y flexible como en su día el keynesianismo lo fue para la socialdemocracia y la democracia cristiana. De momento, referencias y definiciones de la TMM han calado ya textos teóricos oficiales del Banco de Inglaterra y del Banco Central Alemán.

Pero el fuerte del movimiento está en la esfera pública, en su capacidad para permear la cultura con nuevos medios. «The Nation» dedicaba en mayo de 2017 un largo artículo al «atractivo rockero de la Teoría Monetaria Moderna». El artículo no se molestaba en describir las tesis principales, pero aseguraba que «describe la forma en que funciona el dinero de un modo tal que un niño de ocho años lo capta antes que alguien con un doctorado, lo que es en sí inquietante». Cita a Jamie Galbraith -hijo del que fuera economista de cabecera de toda una generación- para remachar que «el relato [de la economía que hace la TMM] es muy persuasivo» y se centra en el fabuloso ascenso, a fuerza de ciberactivismo y blogs, de lo que era un grupo de economistas post-keynesianos -y por tanto maltratados académicamente- a la influencia social y política.

Y para muestra Stephanie Kelton, la carismática «chief economist» de Sanders en las primarias que lo es también del comité de presupuestos del Senado de EEUU. Kelton representa un nuevo ideal de economista que va más allá del teórico comprometido y polemista, institucional y mediático al estilo de Krugman o Stiglitz. Kelton no vive en un campus neogótico sino en una casa suburbana desde la que entra por videoconferencia en platós y debates públicos; no lidia con las pleitesías de la Ivy League porque es profesora en una Universidad pública con más de un 70% de admisiones, Mizzou; y no firma informes «de expertos» porque se mete en campaña y aplica el mismo tono pedagógico y sensato en la televisión que en sus clases.

Y es que llegados a este punto, la TMM ya no es -ni exclusiva ni principalmente- un objeto de debate académico, sino un arma de batalla política; ya no es heterodoxia, sino «mainstream» alternativo. Y lo es precisamente porque ha superado la barrera del debate teórico y a día de hoy es la promesa de un nuevo «keynesianismo»: una forma estatocéntrica de entender el dinero, útil para el tipo de políticas que cada vez más generadores de opinión, más allá de divisorias económicas, creen que hay que hacer para salir de la crisis.

Bitcoin

En 2009 asistíamos al nacimiento de bitcoin y las criptomonedas. Poco importa que la ideología de fondo sea la opuesta a la del localismo socializante de Gesell y Lietaer. Poco importa que Bitcoin -y después todas las criptomonedas desarrolladas a partir de blockchain, el corazón algorítmico de bitcoin- sea la negación de todo lo aprendido en dos siglos sobre la teoría monetaria. Para el gran público es una esperanza y es eso lo que le da existencia social. Visto desde 2017 podríamos decir sin equivocarnos que bitcoin fue la primera «postverdad» del mundo que se estaba gestando. Un brote inevitable en el terreno abonado del postmodernismo económico para el que no hay teorías a contrastar sino relatos a confrontar o elegir según definamos la identidad -sexual, étnica o ideológica- del hablante.

Porque por supuesto, ningún economista serio se llamaba a engaño. Se trataba de la versión electrónica del mismo patrón oro al que se culpaba de las últimas grandes crisis decimonónicas. Krugman, en un famoso artículo aseguraba:

«Bitcoin has created its own private gold standard world, in which the money supply is fixed rather than subject to increase via the printing press»

Para sus defensores y creadores sin embargo ese era el 50% de su atractivo: quitarle al estado el monopolio de la moneda sustituyendo las divisas nacionales por una moneda deflacionaria por diseño y por tanto útil, de extenderse, como activo financiero. ¿Probabilidades de éxito? Muchas en cuanto el dinero negro entendiera la otra causa por la que la alt-right libertaria americana adoraba al nuevo fetiche electrónico: su intrazabilidad. Una moneda anónima, mejor aun, toda una familia de monedas, a salvo de las investigaciones fiscales, óptima para todo tipo de comercios ilegales. En sí una forma de activismo libertario tan potente que acabó recuperando «joyas perdidas» del underground ultraliberal de los ochenta para ganar su propia marca ideológica: «agorismo».

El mercado especulativo tardó un poco más en darse cuenta. Hizo falta antes que el submundo de los mercados negros chinos, venezolanos o argentinos lo utilizaran masivamente para burlar limitaciones a las transferencias y cambios regulados. Por si eso no bastaba, las ruidosas intervenciones del FBI contra la venta de drogas online acabaron de convencer a propios y extraños de la intrazabilidad de las nuevas divisas. Apostar por bitcoin como activo, con todas sus volatilidades, se convirtió en sinónimo de apostar a que el dinero negro global lo utilizaría cada vez más como depósito. Hoy, a pesar de tener más volatilidad que ninguna gran divisa, sigue revalorizándose espectacularmente semana tras semana.

Monedas locales

Los primeros años de la crisis producen una sensación de colapso no solo económico sino intelectual. Una nueva generación despierta a la vida adulta en un mundo en el que la teoría económica, los partidos tradicionales y sobre todo, los valores y rutinas de pensamiento de la «gran moderación» son puestos en cuestión, cuando no descartados sin más como responsables de una gigantesca promesa incumplida.

Los «Tea Party», «Occupy» y «15M» serán precedidos de una verdadera emergencia de un underground mínimamente reciclado que por primera vez será atendido por audiencias masivas. Libros como «Debt: the first 5000 years» de David Graeber, documentales online como «Money as debt» o el conspiranoico Zeitgeist (2008) se convertirán en fenómenos de masas y referencias comunes.

Y entre todos ellos, uno llegado un poco antes de tiempo: «The future of money» (2001) de Bernard Lietaer, el último epígono de Gesell, teórico y promotor de las monedas locales.

¿Qué ha pasado mientras tanto? La crisis ha condenado a la insolvencia a familias cargadas de deudas, los déficits públicos se multiplican para paliar la violencia de los primeros estadios de la crisis y salvar un sistema financiero en sus más tormentosos momentos. Los bancos cierran el grifo del crédito llevando contra las cuerdas a una masa de PYMEs que sustentan la mayor parte de puestos de trabajo.

La percepción social ve en los rescates bancarios, las reformas y regulaciones a medida de los «campeones nacionales» y la práctica exoneración fiscal que el sistema europeo permite a los gigantes de Internet demostraciones de que el estado no juega con los pequeños a los que ha dejado «solos ante el peligro». No hay que olvidar que, de media, la facturación de las PYMEs se ha reducido en España un 31% entre 2007 y 2014 mientras que en el mismo periodo las grandes empresas aumentaron su facturación en un 17%.

En ese marco de realidades y percepciones es inevitable el giro hacia lo local. Lo local como sinónimo de auténtico, de pequeño, de identificable. Muchos se preguntan si por sí mismos no podrían conseguir aquello que el estado y la banca han dejado de proveer a la economía productiva de pequeña escala: liquidez para financiar la actividad diaria e impulso de la demanda local. Lietaer les dice que sí y bajo el argumentario giselliano late una Economía con visos de sensatez y ejemplos históricos comprobables. El efecto es inmediato: congresos, conferencias, émulos y admiradores; televisiones públicas y privadas se llenan de documentales sobre las nuevas monedas que florecen por toda Europa.

Solo hay un pequeño fallo: la gran mayoría de ellas no son «oxidables», no están garantizadas por un fondo y no tienen un gobierno aceptándolas y entregándolas como medios de pago. Son poco más que bonos de equivalencia, «mortadelos» y «grupones», cuando no formas atractivas de recaudar donaciones de forma encubierta. Lietaer no puede identificarse más allá de las declaraciones tácticas ni dejar de pensar que el viejo Gesell se tiraría de los pelos. Pero el debate sobre el dinero se ha establecido como algo legítimo y la brecha cultural se ha abierto.

El 30 de agosto de 2016, Bruselas concluyó que las ayudas fiscales concedidas por Irlanda a Apple no eran legales y que debía recuperar 13.000 millones de euros que había dejado de cobrar por permitir en su territorio maniobras de elusión fiscal.

Según la comisaria europea Margrethe Vestager, un año después de adoptada la decisión Irlanda no ha movido un dedo. El plazo para que Dublín cumpliera expiró en enero de 2017, cuatro meses después de la comunicación, un plazo normal en este tipo de procedimientos. Ante la inacción del gobierno irlandés, Bruselas ha comunicado hoy su decisión de denunciar a Irlanda ante la Corte Europea de Justicia

Bruselas lamenta que hasta que el dinero no sea ingresado en las arcas públicas, Apple se seguirá beneficiando de una posición injusta respecto a otras empresas. Y a pesar de que hay constancia de que el Gobierno irlandés «ha hecho progresos en el cálculo exacto de las ayudas ilegales concedidas, no planea terminar los trabajos antes de marzo de 2018 como pronto, algo que la comisaria considera «inaceptable».

Irlanda, que califica la denuncia de «lamentable» defiende su sistema fiscal y no quiere ingresar ese dinero, por lo que ha recurrido ante la Justicia Europea la decisión de Bruselas. Las normas comunitarias, sin embargo, indican que aunque haya un recurso en marcha, el dinero ha de ser recuperado, pudiendo ser depositado temporalmente en una cuenta bloqueada.

La UE no puede imponer multas por el retraso del cumplimiento hasta que haya una sentencia del Tribunal al respecto, algo que suele llevar cerca de dos años desde que arranca el proceso.

Fiscalidad GAFA

En las próximas horas se espera que la Comisión Europea cuantifique la cantidad exigida a Amazon por utilización de diferentes tipos de estrategias para reducir su base imponible de cotización y reducir su carga fiscal en la Unión Europea.

Esta decisión se enmarca en el criterio adoptado por la UE en 2014 con el objetivo de impedir que estados miembro concedan acuerdos de favor a grandes multinacionales. Como se ha visto recientemente en casos como el de Google o Apple, la tecnológicas se han caracterizado por adoptar mecanismos varios para camuflar a través de ventas de mercancías y servicios entre empresas de un mismo grupo los beneficios obtenidos de su actividad. A consecuencia de ello, la relación entre la actividad económica real de las empresas y su base imponible existe un desajuste cuanto menos importante.

Los países en los que se han detectado este tipo de acuerdos incluyen a Irlanda, Holanda y Reino Unido además de Luxemburgo.

En el caso concreto de Amazon, la diferencia encontrada tras realizar un análisis a sus cuentas se concentra en el pago de unos 500 millones de euros anuales en concepto de regalías que la sede europea de la empresa, Amazon EU Sarl de Luxembrugo paga a otra filial de la empresa también en Luxemburgo pero que no es sujeto fiscal en el país. El concepto de las regalías son los derechos por el uso de propiedad intelectual. Como la segunda empresa a la que se paga no es sujeto fiscal, de hecho la transferencia de ingresos sirve para reducir los ingresos sujetos a tributación. Para la CE este pacto societario es «cosmético» y por otro lado los cálculos fiscales de Luxemburgo no se ajustan a los principios contables internacionales.

En una década las empresas del grupo que operan en Europa pagaron a la cabecera unos 4.000 millones de euros en regalías por utilizar el nombre y el conocimiento de Amazon. En el mismo periodo las operaciones europeas de Amazon registraron un beneficio de 11 millones de euros sobre ingresos totales de 60.000 millones de euros. Amazon repatrió a Estados Unidos 1.000 millones del total de regalías que quedó sujeto a impuestos y dejó flotando en el extranjero los otros 3.000 millones.

Actualización:
La Unión Europea estima la cifra exigible a Amazon en 250 millones de euros más intereses, aunque puntualiza que debe ser Luxemburgo el que determine la cifra exacta.

El Gran Ducado, por su parte, ha reaccionado de forma inmediata: «Tomamos nota de la decisión de la Comisión Europea. Usaremos los procedimientos apropiados para analizar la decisión y nos reservamos todos nuestros derechos», explica el Ministerio de Finanzas en un comunicado. «La decisión de la Comisión hace referencia a un periodo que se remonta a 2006. Desde entonces, tanto el marco legal luxemburgués como el internacional han evolucionado. Como Amazon ha tributado de acuerdo a las normas fiscales de la época, Luxemburgo considera que la empresa no ha recibido ayuda ilegal de Estado. Hemos colaborado totalmente con la investigación y estamos comprometidos con la transparencia y la lucha contra la dañina evasión fiscal», añade el ministerio.

Por su parte, la empresa defiende que ha respetado todas las leyes. «Creemos que Amazon no ha recibido ningún trato especial de Luxemburgo y que pagamos impuestos en plena conformidad con la legislación tributaria luxemburguesa e internacional. Estudiaremos la decisión de la Comisión y consideraremos las opciones legales, incluyendo una apelación.

Inteligencia Artificial

Los chatbots se han incorporado a la industria del seguro, hasta ahora, de forma mayoritaria en áreas de gestión administrativa y reclamaciones. Tras estas primeras experiencias las empresas estudian cómo incorporar la inteligencia artificial a procesos más complejos como la toma de decisiones.

Seguramente los chatbots con mayor repercusión han venido de la mano de nuevas empresas fintech e Insurtech; es el caso de Lemonade, que tiene a Maya, para suscribir pólizas y a Jin, que se encarga de las reclamaciones. En Europa, SPIXII, se ocupa de la venta de pólizas de automóvil, el nuevo asistente virtual, Kate, puede contestar preguntas sobre coberturas de la póliza y dar información sobre facturas y cargos. Entre las aseguradores tradicionales, Allianz utiliza a Allie para dar asistencia 24/7, Marc es el robot de Credit Agricole para el seguro de salud.

Sin embargo son muchas las que todavía no han dado sus primeros pasos en este mundo y, antes de hacerlo, hay algunas consideraciones básicas a tener en cuenta:

  • Análisis de las cadenas de valor de los seguros para identificar los procesos susceptibles de automatizar.
  • Estudio de las implementaciones realizadas por la competencia, ya sea la empresa tradicional o los nuevos agentes.
  • Desarrollar una estrategia de transformación digital que incluya: objetivos y finalidades; diseño de arquitectura tecnológico; forma de implementación, rediseño de procesos de trabajo, transformación de la cultura corporativa, comunicación a clientes, proveedores, y comunicación pública.
  • Primar al máximo el lenguaje natural de los nuevos empleados-robot.

Bitcoin

En enero de 2016 el Banco Central de China emitió un comunicado oficial tras un encuentro celebrado en Pequín que reunió a expertos del banco central, Citibank y Deloitte para debatir e intercambiar ideas sobre la industria de las criptomonedas, la evolución de monedas fiduciarias digitales y la emisión de criptomonedas estatales.

En 2014, el Banco Central de China había creado un equipo para investigar las monedas digitales. Desde entonces su trabajo se ha centrado en el análisis de la emisión, los marcos operativos, los aspectos técnicos clave, la circulación de la moneda, las cuestiones legales relacionadas con las monedas digitales, y su impacto en el sistema financiero tradicional, así como la relación entre las monedas digitales fiduciarias, es decir, emitidas por los bancos centrales, y las monedas digitales emitidas de forma privada, como bitcoin. A partir de ahora su trabajo irá dirigido a «aclarar los objetivos estratégicos del banco central para la emisión de la moneda digital, investigar a fondo las tecnologías clave, e investigar diversas aplicaciones para las monedas digitales que ayuden a que el banco central introduzca una moneda digital, tan pronto como sea posible».

«El diseño de la moneda digital debe proporcionar comodidad, seguridad, ser de bajo costo, tener una alta cobertura, y estar perfectamente integrada con otras plataformas», para que su uso sea «sostenible y efectivo».

Un documento oficial publicado recoge los beneficios de la emisión de monedas digitales para el Banco Central chino:

  • Reducir los costes de la emisión y circulación de las monedas fíat.
  • Aumentar la eficiencia y la transparencia de las transferencias de dinero.
  • Reducir las posibilidades de lavado de dinero y la evasión fiscal.
  • Aumentar la capacidad de control de la oferta monetaria por parte del banco central.

Y concluye:

«En el futuro, vemos que la emisión de monedas digitales y el establecimiento de sus canales de circulación podría mejorar aún más la industria de servicios financieros de nuestro país, mejorar los sistemas de pago y de liquidación de nuestro país, lo que aumentaría la calidad y la eficiencia de nuestro sistema económico».

Tiburón blanco

La criptomoneda ha alcanzado su valor máximo respecto al dólar de los últimos tres años, pero las dudas sobre su capacidad y el posible control de China permanecen.

El 2 de enero, la criptomoneda alcanzó su valor máximo en los últimos tres años: 1.033 dólares (unos 989 euros) por bitcoin. Sin embargo, incluso valorado por encima de 1.000 dólares (unos 958 euros), el bitcóin no está dejando una huella demasiado importante en el mundo en general.

The Register destaca que la última revalorización de Bitcoin puede estar vinculada con la retirada de billetes de importes alto en India y Venezuela, pero quizá más con la continua devaluación del yuan chino. Como informó el New York Times el año pasado, un pequeño grupo de empresas chinas se ha hecho con el control mayoritario de la criptomoneda. Por eso, a medida que ha caído el valor de la moneda del país, ha aumentado la demanda de la criptomoneda y con ella su valor.

La estructura de Bitcoin implica que si un pequeño número de usuarios posee la mayoría de la moneda, como es el caso de estas empresas chinas, este grupo podría también vetar los cambios en la tecnología detrás de la moneda.

Eso es probablemente lo que la tecnología necesita: cambiar. Si la moneda va a crecer -que, como sostiene el Financial Times, está claro que lo requiere- le hará falta un rediseño técnico. Actualmente, Bitcoin sólo soporta hasta 7 transacciones por segundo; una cifra irrisoria en comparación con los varios miles que puede realizar, por ejemplo, Visa. Los investigadores calculan que el diseño actual de Bitcoin podría soportar, como mucho, unas 27 transacciones por segundo sin colapsar, algo que seguiría siendo nada.

Las empresas chinas que están minando Bitcoin podrían, en teoría, unir fuerzas para aprovechar el resquicio que deja el sistema para una mayoría.Y dado que el país en el que operan los mineros de Bitcoin más prolíficos es China, también podría suscitar temores acerca de su control estatal. Rebasar el umbral arbitrario de los 1.000 dólares (unos 958 euros) no ayuda realmente a superar nada de esto.

Nueva concepción del trabajo

Wharton School y la compañía de banca móvil Moven han publicado un libro blanco en el que abordan la relación entre Fintech y el futuro del trabajo.

Analizando el periodo comprendido entre 2005 y 2015, avanzan que si bien en EE.UU. se ha dado mucha importancia a la transformación que la sharing economy tendría en la organización del trabajo, las cifras de ocupación no terminan de respaldarla. Entre los estudios que cita se encuentra el de los economistas de Princeton y Harvard respectivamente, Alan Kruger y Lawrence Katz, y que afirman que los trabajadores on demand (que desempeñan trabajos ocasionales en plataformas de servicios tipo Uber, TaskRabbit) representan sólo el 0,5% de la fuerza de trabajo de Estados Unidos, desacreditando las afirmaciones que lo situaban en un 22%.

Para los autores del libro blanco el fenómeno al que no se ha prestado atención en relación a la nueva organización del trabajo tiene que ver con la tendencia de las empresas a estructurar plantillas flexibles. Hecho que ha supuesto el aumento significativo del número de freelance o trabajadores autónomos que ofrecen su servicio a una serie de proveedores más o menos fijos. En 2016 representaron el 16% de la fuerza laboral de Estados Unidos, frente al 10% en 2005. Algunas compañías tecnológicas aventuran que en 2020 estos nuevos trabajadores flexibles supondrán el 40% de las plantillas en 2020. Para el trabajador este hecho supone gestionar además de su tiempo, sus finanzas de una forma completamente diferente. Es ahí donde el estudio evidencia un nuevo y jugoso nicho de negocio para las soluciones Fintech. Satisfacer las necesidades de un trabajador con necesidades mucho más sofisticadas y diversas.

Jóvenes en la montaña

Uno de los analistas de Wharton Fintech analiza el funcionamiento y éxito de una aplicación para la reserva de hoteles que fue éxito de descargas en 2015 a modo de inspiración para que la banca resulte atractiva a la generación del Milenio. Las observaciones pecan tal vez de obvias y se podrían resumir en simplificar la oferta para disminuir el número de opciones que se le presentan al usuario, usar un sistema de categorización básico y ofrecer un producto lo más personalizado posible a la necesidad de cada cliente.

Para ello el banco debería ser capaz de hacer un análisis de información y determinación de perfiles que permita diseñar toda una gama de productos que tienen en común la lógica de una aplicación, un uso, aunque eso sea a costa de la sofisticación del producto.

Main Funders, Commerzbank

Como adelantamos en mayo en exclusiva para los suscriptores del informe de innovación financiera del Instituto Hermes, Commerzbank, el segundo mayor banco de Alemania, será el primer gran banco en lanzar una plataforma de crédito p2p. La noticia la ha hecho pública esta Michael Kotzbauer en rueda de prensa juanto con Birgit Storz directora de la incubadora de la entidad «Main Founders».

Stortz se negó a dar una cifra sobre la expectativa de volumen que la entidad espera gestionar a través de esta plataforma, diciendo que lo importante es estar preparados para atender los deseos de diversificación que han detectado entre muchos de sus clientes y ser flexibles ante un posible aumento rápido del número de inversores en la plataforma.

Queda la incógnita de si el banco llevará esta nueva plataforma a China, el mayor mercado p2p lending del mundo. La clientela de Commerzbank en China creció un 30% el año pasado.

Posicionamientos de reguladores, banca y consultoras sobre la adopción de Blockchain 

Algunos bancos centrales están mirando con interés al blockchain como sistema para disminuir el riesgo de fraude y bloquear transacciones sospechosas. De entre ellos, el Banco Popular de China y el Banco de Inglaterra han expresado su interés en el uso de monedas blockchain y digitales. Por su parte, Bank of America hacía público en el mes de enero su solicitud de 15 patentes relacionadas con blockchain.

El Banco de Inglaterra muestra cautela ante la implementación de blockchain en el sistema financiero

El Banco de Inglaterra aboga por explorar vías que aporten resiliencia a la infraestructura financiera, fórmulas más eficaces para las transacciones comerciales y nuevas maneras de codificar, compartir y analizar datos. Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra anunció que la entidad está ya explorando tecnologías descentralizadas tipo blockchain en el core de sus actividades, incluídas las operaciones de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés).

«Distribuir el mayor significa liberar múltiples copias al sistema. Se puede seguir operando aunque alguna de sus partes se caiga, eliminando el riesgo de fallo en un único nodo que conllevan los sistemas centralizados»

Carney afirmó también que un registro distribuido y abierto podría abrir la posibilidad a la creación de moneda digital por los bancos centrales. Esta posibilidad es algo que están contemplando otros bancos centrales como el de Canadá, Australia y China. 

Los expertos del banco han estado trabajando con consultores de PwC en la realización de la «prueba de concepto». Los resultados sobre la prueba de concepto ya han sido publicados por el banco. El objetivo principal declarado es evaluar la capacidad potencial de transformación de los sistemas de registro distribuído en el sector financiero, más que sus capacidades comerciales.

Metolodología: El equipo de tecnología del banco creó e integró una plataforma de libro mayor distribuido sobre el protocolo Ethereum. Las pruebas se orientaron a la capacidad de la tecnología en soportar y resolver cuestiones relacionadas con los mecanismos de consenso, resiliencia del sistema, transparencia, soporte de contratos inteligente e integridad de los datos.

Conclusiones: Aunque la tecnología se muestra todavía inmadura, podría aportar beneficios en un futuro y ser complementaria a los sistemas existentes, aportando mayor resiliencia a la infraestructura por las características inherentes de una red descentralizada.

El equipo de trabajo se propone en sus siguientes pasos, explorar las siguientes áreas:

  • Escalabilidad: Es necesario asegurar que el sistema tiene capacidad para soportar un gran volumen de operaciones manteniendo la integridad de los datos y la velocidad de procesos que requieren las operaciones de un banco central. 
  • Seguridad: Comprobar que los datos distribuidos a través del sistema de libro mayor distribuido no pueden ser comprometidos por ciberataques.
  • Privacidad: Los protocolos actuales requieren un delicado equilibrio entre privacidad y resistencia. Para que el sistema pueda ser utilizado en cualquier aplicación del banco central, necesita demostrar un alto nivel en ambas características.
  • Interoperabilidad: Orientada a entender cómo los estándares de los datos existentes pueden interactuar con las plataformas de registros distribuidos.
  • Sostenibilidad: Los sistemas de libro mayor distribuido utilizan más capacidad de proceso, requieren mayores volúmenes de almacenamiento y consumen mucha más energía. Es una consideración importante, por lo tanto, cómo puede ser minimizado el consumo de recursos a medida que aumentan la escala.

A la vista de los primeros resultados y las próximas fases de trabajo, el Banco de Inglaterra plantea abrir líneas de trabajo con otras empresas para superar los desafíos encontrados a través de su aceleradora fintech. Declara además que son áreas prioritarias de su interés: Nuevas formas de estructurar y analizar grandes volúmenes de datos obtenidos de la operativa y de los informes regulatorios; inteligencia artificial con capacidad aprendizaje y en especial el diseño de patrones para la detección de anómalos.

Así mismo, el Banco de Inglaterra se muestra abierto a escuchar propuestas para participar/actuar como observador o socio en proyectos piloto existentes sobre sistemas de libro mayor distribuido, siempre que se desarrollen en escenarios del mundo real. Y, por supuesto, en explorar las implicaciones potenciales de la regulación en esta materia.

Otros proyectos en la aceleradora del banco son los desarrollados con:

  • Bitsight: Uso de datos de dominio público para evaluar la capacidad de ciber-resiliencia de las empresas -esto es, recuperación tras un ataque- , que incluye además el desarrollo de programas para la búsqueda de malware, y vulnerabilidades en los sistemas. La prueba de concepto evaluará la ciber-resiliencia del propio banco.
  • Privitar: Uso de herramientas para anonimizar y desensibilizar datos. Las pruebas de concepto también se realizarán en el banco y examinarán el conjunto de datos e información acumulada internamente para ver si estas herramientas permitirían ofrecer un mayor acceso a los datos sin comprometer la privacidad.

El Banco de Canadá experimenta con el CAN-Coin

Durante la conferencia Payments Panorama celebrada la semana pasada en Canadá, Bank of Canada, Royal Bank of Canada y Canadian Payments Association presentaron un proyecto experimental desarrollado sobre tecnología blockchain.

El principal objetivo del banco central era entender en profundidad el funcionamiento del sistema de libro mayor distribuido. Para ello crearon una versión digital de la moneda nacional, el CAN-Coin y se realizaron operaciones interbancarias. El banco central puso gran énfasis en asegurar que no está planeando emitir moneda digital de uso público, sino probando las implicaciones que para la banca puede tener operar en entornos virtuales. 

En una de sus diapositivas se pudo ver el diagrama de una operación en la cual un agente que participa en la plataforma pignora una cierta cantidad en efectivo en una cuenta especial en el banco central, quien convierte ese valor en CAN-Coin y lo envía a la cuenta del agente. Cuando un miembro de la red, que tiene que haber sido aprobado previamente, convierte el CAN-Coin a otra moneda, el banco central destruye esa cantidad de CAN-Coin eliminando su registro. En el experimento participaron los 5 grandes bancos de Canadá: Bank of Montreal, Canadian Imperial Bank of Commerce (CIBC), RBC, Toronto-Dominion Bank y Scotiabank. El proyecto fue desarrollado por el consorcio R3.

Por otro lado Nanopay, la fintech de Toronto que compró MintChip, el primer sistema de moneda virtual basado en libros mayores públicos desarrollado por la Casa de la Moneda canadiense, lanza a partir del día 23 de junio su primera app para el sistema, presentado como la app de referencia de pagos móviles, ofreciendo transferencias p2p gratuitas y descuentos del 20% en todas las compras.

Banco Central de Rusia

El pasado mes de diciembre el presidente Putin presentaba la hoja de ruta y la creación de un grupo de trabajo para la implementación de monedas digitales y sistemas de libro mayor distribuido. Desde entonces pocas noticias han trascendido sobre los avances de este grupo. Sin embargo, el responsable de Future Banking en el Banco Central de Rusia ha afirmado hace unos días que de acuerdo a las estimaciones realizadas por el banco, las redes cerradas e híbridas de registros de libro mayor, esto es con estricta identificación y normativa propia, tienen un gran potencial de desarrollo en el sector financiero. 

Para el representante del Banco, es fundamental distinguir entre blockchain y otras formas de registros distribuidos, como ocurre con Ripple: Blockchain es una cadena de bloques de transacciones que contienen los registros de todas las transacciones de la red. Los sistemas de libro mayor distribuidos son una tecnología de intercambio de datos no necesariamente basada en blockchain.

Mercados y blockchain

Hace unos días, Benedicte Nolens, jefe del riesgo y la estrategia para la Comisión de Valores y Futuros de Hong Kong, posicionaba a favor de implementar la tecnología blockchain por su capacidad para asegurar el cumplimiento por parte de los bancos de la normativa anti blanqueo de capitales. Según Nolens, los protocolos KYC y AML han evidenciado problemas e ineficiencias, aludiendo a las multas a la que han sido sometido diferentes bancos a nivel mundial.  Se muestra así partidario de utilizar un libro de contabilidad distribuido que podría reducir además de forma significativa los costes de transacción.

Nolens sostiene que si bien la regulación sobre este tema puede llevar un tiempo, las instituciones financieras deben asegurar cualquier uso de la tecnología que permita un mejor cumplimiento de las normas y ve factible su extensión a áreas como Trade Finance y operaciones societarias. Dadas las características de blockchain afirma que su implementación es idónea en aquellos bancos que aún no han desarrollado su propia tecnología de back office.

Considera que hay un espacio de desarrollo a futuro mucho más amplio que el Fintech, y que tiene que ver con la consolidación de la banca digital, el abordaje del crowdfunding o la gestión de valores. Ámbitos que, por estar menos consolidados en la actividad financiera experimentarán un mayor desarrollo y evolución.

Por otro lado, David Rutter, fundador del consorcio R3 para la extensión de blockchain alerta de la creciente burbuja en torno a la transformación digital de la banca y advierte que muchas empresas que están trabajando en el desarrollo de aplicaciones para bancos no serán capaces de alcanzar prototipos funcionales.

En el proyecto R3 está integrado ya por 42 bancos, entre ellos: Bank of America, Barclays, BBVA, Banco Santander, BNP Paribas, BNY Mellon, CIBC, Citi, Commerzbank, Credit Suisse, Deutsche Bank, Danske Bank, Intesa Sanpaolo, Goldman Sachs, HSBC, ING Bank, JP Morgan, Mitsubishi UFJ Financial Group, Mizuho Financial Group, Morgan Stanley, Nordea, Royal Bank of Canada, Royal Bank of Scotland, SEB, Societé Generale, State Street, Toronto-Dominion Bank, UBS, UniCredit y Wells Fargo.

R3 ha formado grupos de trabajo conjuntos y organiza reuniones periódicas para centrarse en el desarrollo de aplicaciones comerciales que la tecnología blockchain puede ofrecer a la industria de servicios financieros globales. El proyecto tratará de establecer normas y protocolos coherentes con el fin de facilitar la adopción más amplia y obtener un efecto de red.

Libros de contabilidad distribuidos

El protocolo Ripple es un sistema de pago, cambio de divisas y una red de remesas que se basa en un sistema distribuido, con protocolo de código abierto, libro de consenso y con una criptomoneda propia, conocida como XRP. Es compatible con cualquier moneda fiduciaria (euros, dólares, yenes, etc), criptomonedas (bitcoin, litecoin, etc), materias primas o de cualquier otra unidad de valor.

La red Ripple pretende activar «transacciones financieras globales seguras, instantánea y casi libres de cargos». Patrick Griffin, vicepresidente ejecutivo de desarrollo de negocio de Ripple Labs, sostiene que la gran ventaja es que los bancos más pequeños ya no tendrían que tratar con «bancos corresponsales» (JP Morgan & Co., HSBC Holdings, Standard & Chartered y Wells Fargo) para hacer de intermediarios. Permitirá reducir los costes adicionales que esto implica, los costes en cambios de divisa y, sobre todo, eliminar los grandes compromisos de garantías que los bancos más grandes exigen periódicamente para actuar como intermediarios. Para Griffin, «esta es la primera alternativa viable a la banca corresponsal en unos 40 años».

Han firmado acuerdos con Ripple: Santander, CBW Bank, Cross River Bank y Fidor Bank. A través de Santander Innoventures, Banco Santander ha invertido 32 millones de dólares en Ripple para un mercado de servicios financieros al que le asigna un valor de 20 billones de dólares.

Esquema de funcionamiento de Ripple

El proyecto de pagos del consorcio W3C

En octubre de 2015, el consorcio W3C anunciaba la creación de un grupo de trabajo para el desarrollo de un estándar de medios de pago para la web. El grupo de trabajo pretende asentar el funcionamiento de métodos de pago incluyendo tarjetas de débito y crédito, sistema de pago móvil (Alipay), custodias, bitcoin o sistemas blockchain. El proyecto contempla el desarrollo de APIs que fijarán el proceso de comprobación de la transacción aportando mayor seguridad en las operaciones a ambas partes.

Estas API permiten a los usuarios registrar los instrumentos de pago (tarjetas de crédito o servicios de pago) y seleccionar el tipo de pago directamente a través del navegador, hacer pagos más rápido, más seguro y más fácil, sobre todo en dispositivos móviles.

Desde su creación el grupo ha mantenido varios encuentros, uno de ellos en las instalaciones de Google, el próximo se celebrará en Londres durante los días 7 y 8 de julio con el patrocinio de Visa y contará con la participación de Bank of England. En el grupo de trabajo permanente participan, entre otras, Ripple, Apple, Bloomberg, China Mobile, Deutsche Telecom, Rabobank, Worldpay y Google. En sus reuniones como invitados han participado también Facebook, Intel, Netflix y Samsung. 

Aunque no es muy conocido, el protocolo HTTP, incluye desde su origen un código para pagos con la idea de convertir el navegador en un medio de pago. El grupo de trabajo espera presentar la API antes de finales de año.

¿Qué reside bajo el repentino interés de los bancos centrales en blockchain?

Según un informe publicado en diciembre por el Gobierno de Gran Bretaña, es importante separar las critpmonedas de la tecnología blockchain. Bitcoin genera suspicacias entre bancos, agentes institucionales y ciudadanos por su asociación a redes criminales, transacciones delictivas y operativas en la dark Internet. Sin embargo, las tecnologías de libro mayor distribuido y monedas virtuales están siendo miradas con interés por los bancos centrales dadas las eficiencias potenciales que supondría para el sistema financiero el uso de «dinero digital».

¿Es el «libro mayor distribudido», distribuido?

El término distribuido puede dar lugar a confusión, como de hecho está ocurriendo en el tratamiento mediático de las noticias sobre blockchain e incluso en algunos informes especializados. Algo es distribuido cuando no hay un control, autoridad o propiedad única absoluta sobre ello. Por lo tanto, el grado de centralización del sistema de libro mayor dependerá de su diseño.

Diagrama de flujos de blockchain

En la práctica, hay un amplio espectro de modelos de libro mayor distribuido, con diferentes grados de centralización y con diferentes tipos de control en el acceso para adaptarse a las necesidades de cada negocio. Estos pueden ser libros de contabilidad «sin permisos» abiertos a todo el mundo para aportar datos al libro mayor y no puede ser de propiedad de nadie; o libros de contabilidad «con permiso» que pueden tener uno o muchos propietarios que sólo pueden agregar registros y verificar el contenido del libro mayor.

La cuestión clave es que, tanto instituciones públicas como sector privado pueden elegir el diseño que mejor se adapte a un fin determinado, buscando el equilibrio entre la seguridad y el control centralizados con la oportunidad que supone compartir datos entre instituciones e individuos.

Otro elemento a considerar el capacidad de proceso, que, para grandes volúmenes de datos hace imposible manejar las cadenas de bloque a agentes con infraestructuras medias. Es decir, la característica de distribuida pura que permite el diseño de red abierta es difícil de asegurar. En el funcionamiento real lo que hace es concentrar las operaciones en unos pocos agentes.

¿Cuáles son los tiempos que se están manejando en las transacciones sobre blockchain?

El proceso de funcionamiento de blockchain necesita tiempo para sincronizar transacciones entre una gran cantidad de copias del libro mayor distribuido. Es dependiente del volumen, a más copias, más tiempo necesita. Así por ejemplo, para bitcoin, un nuevo bloque de transacciones puede ser añadido a la cadena más o menos cada 10 minutos. A su vez, los bloques son de tamaño limitado, por lo que sólo puede contener un cierto número de transacciones. El rendimiento máximo actual de bitcoin es de 5 a 7 transacciones por segundo (la red VISA es unas 10.000 veces más rápido).

Orbis Terrarum

Realizamos un breve repaso a nuestras fintechs favoritas y a los movimientos en el sector durante las últimas semanas. Argentina y México despuntan en este competido terreno.

  • Ant Financial, la rama fintech de Ali Babá ha presentado sus proyecciones y espera tener 1/3 de la población mundial como usuarios registrados de sus servicios fintech en 2026, que incluirán seguros, gestión de patrimonios, banca online, pagos, etc. La previsión supone un incremento del 250% respecto a los 577 millones de usuarios con los que cuenta actualmente.
  • SalaryFinance, servicio británico creado por el exdirector de Google en GB que ofrece productos financieros a las empresas para sus empleados que se cobran como descuentos en nómina.
    Notarize, la app que presta servicios legalmente aceptados de fe pública en 50 estados de EEUU ha recibido 8M$ en serie A.
  • Swinkly una fintech con base en Lyon es la primera fintech europea dedicada a organizar depósitos de garantía en cualquier tipo de transacciones.
  • Number 26, la app berlinesa que es considerada el banco móvil modelo europeo ya ha optimizado su diseño para la nueva versión del sistema operativo iOS de Apple. 
  • Thellie, el crowdfunding filantrópico francés, que financia investigaciones en enfermedades raras ganó el label «Fintech Innovación» en los encuentros «Fin&tech Community»
  • Muume, la app suiza de pagos pensada para incorporar el autopago (el cliente paga el producto antes de pasar por caja) ha recibido 2.2M de francos suizos en ronda de capital para su expansión.

Doce fintechs argentinas, uruguayas y chilenas seleccionadas para el programa de aceleración NxtLabs en Buenos Aires:

  • SeSocio: Un marketplace y trading platform que brinda a inversores no sofisticados alternativas hasta hoy inaccesibles.
  • CashingApp: Una aplicación de crowdfunding para eventos sociales.
  • Wuabi: Un crowdfunding marketplace de proyectos agropecuarios.
  • NubePago: Una plataforma para recibir pagos en minutos de forma simple, segura y a los mejores costos del mercado.
  • Contagram: Un sistema de gestión online para la administración diaria de startups, pymes y pequeños negocios.
  • Paysur: Una plataforma integrada para la ejecución de transacciones financieras.
  • Smarketeer: Una plataforma web de marketing que permite predecir qué visitas se van a convertir en clientes.
  • SeguroAP: Un servicio de contratación de seguros de accidentes personales a través de la web. 9 Cashdelta: Plataforma que brinda estados financieros en tiempo real.
  • DeFacturas: Una plataforma que integra facturación electrónica, medios de pago, marketplaces y herramientas comerciales.
  • BolsApp: App bursátil para la toma inteligente de decisiones.
  • The Eye: Una plataforma que centraliza el conocimiento de infraestructura y operaciones las compañías.

Han sido noticia

  • Insignis Asset Management es el nombre de la nueva fintech lanzada por Paul Richards y Giles Hutson, dos exdirectores de Merril Lynch que pretenden «revolucionar la gestión de liquidez» de clientes con depósitos a partir de 100m libras esterlinas. Se orienta a «high net-worth individuals» (HNWI), gestores de patrimonio, compañías, ONGs y gobiernos locales.
  • La israelí Neema lanza con Mastercard una tarjeta de crédito orientada a migrantes con bajos costes de transferencia. El sistema se basa en crear tarjetas pareadas: una para el titular, otra para la familia en el país de origen.
  • PayPlug, la fintech parisina de pagos en el punto de venta, ha levantado 3.4M€ entre ayudas europeas y crowdfunding.
  • Pay4Later ha cerrado una «financiación sustantiva» de HoneyComb para ampliar la escala de su negocio de crédito p2p en el punto de venta.
  • Bento for Business, empresa californiana dedicada al control de gasto de los empleados de PYMEs ha anunciado una ronda de 7M$ en serie A. Entre sus actuales inversores se encuentran Anthemis Group, Blumberg Capital y LionBird. ADave Zilberman, director de Comcast Ventures, se unirá al consejo de la empresa.
  • Early Salary, una fintech india con base en Pune dedicada a dar créditos como adelantos de nómina, abrió esta semana en Chennai, en la costa Este del subcontinente, ampliando sustantivamente el alcance de su negocio.
  • AscendLoan, dedicada a crédito personal online, ha levantado 11.5M$ en Venture Capital.
  • Satago, un servicio de crédito y descuento de facturas para PYMEs con base en Dundee ha asegurado 4.6M de libras esterlinas. La peculiaridad de Satago es que da herramientas a las PYMEs para gestionar cobros. El retraso en cobros es la principal causa de impagos y retrasos en PYMEs en GB.
  • Krazy Bee, el sitio web de Bangalore que vende a crédito productos para estudiantes ha recibido 2M$ de capital semilla de dos inversores chinos: Fenqile (microcréditos) and YeahMobi (red de publicidad móvil). El capital se utilizará para crecer, desarrollar una app móvil y mejorar el sistema cálculo de riesgos a partir del histórico de transacciones.
  • Jay Sidhu, CEO de BankMobile, el primer banco 100% móvil de EEUU -de cara al cliente es una app- ha ganado el premio al mejor emprendedor fintech de Ernst & Young.
  • LemonWay, la app de pagos basada en Montreuil abrirá en Barcelona, Milan y Berlín y contratará durante este año a cincuenta personas.
  • ePayLater, la app de microcŕeditos para consumo basada en Mumbai ha levantado 2M$ en capital semilla.
  • La francesa Cozy Cloud ha recibido 4M€ de la Mutual Maif para desarrollar su negocio de nube personal con un mensaje a favor de la Internet distribuida y su llamamiento a «desgooglizar tu vida digital»
  • SuperStash, el «betterment australiano» ha salido de beta y ya ofrece app para Android.
  • La holandesa InvoiceFinance, que descuenta facturas a PYMEs, ha recibido 3.4M€ en nuevo capital, entre otros de Peak Capital y del emprendedor Kalo Bagjin.
  • Motif el broker online favorito de nuestros analistas, que elabora carteras a partir de las preferencias e intuiciones de sus usuarios, creando de paso un mercado de estrategias, ha sido la primera fintech en aparecer tres años consecutivos en la lista de «50 disruptivos» de CNBC.
  • PromisePay la plataforma de pagos para mercados online con base en Australia ha levantado 10M$ en capital
  • Autogravity la app californiana ha presentado su mercado p2p para la financiación de compras de automóviles.

Bancos, fondos y VC’s

  • El berlinés Solaris Bank a través de su fondo FinLeap ya ha sumado 21M$ y esperan subir hasta 50M$ con los que invertir en su propio ecosistema de innovación. Les llaman «una tecnológica con ficha bancaria». Han tenido el apoyo en capital de Hannover Re.
  • El banco alemán Deutsche WertpapierService Bank AG (dwpbank) ha elegido Aquarius, de la italiana TAS Group, como solución informática para la gestión de liquidez tras 12 meses de procedimiento de selección.
  • John White, el que fuera socio de GLG y se hiciera famoso en GB al predecir la quiebra de Northern Rock en 2008, lanza un fondo fintech de 25M de libras esterlinas.
  • Sberbank, una caja de ahorros rusa ha abierto con el IIDF -el fondo estatal para la promoción de startups en Internet- una de las primeras incubadoras fintech rusas.
  • US Bank, Cross River Bank, BB&T BBT y BBVA, junto a dos bancos más que no quieren hacer pública su participación apoyan económicamente INV, un programa de aceleración fintech impulsado por Fiserv y Bank Innovation. INV arranca con cuatro fintechs norteamericanas y una británica. Los bancos esperan encontrar oportunidades tempranas en las startups aceleradas.
  • Deustche Bank declaró esta semana que quiere modificar los sistemas a través de los que compra tecnologías para agilizarlos.
  • Royal Bank of Canada abrirá un lab fintech en Silicon Valley. También ha financiado una Casa de Canadá en el valle con la idea de atraer a emprendedores e innovadores canadienses.
  • SafeCharge la compañía londinense de pagos que había invertido 10M€ en la alemana Fintech AG (obteniendo un 5% de esta) ha vendido su participación obteniendo un margen pequeño. No se ha explicado más la operación desatando todo tipo de análisis y rumores en la prensa y los confidenciales de la City y de Frankfurt.
  • Companisto la compañía alemana de crowdfunding para startups se ha convertido en el mayor venture capital completamente privado de Alemania en número de rondas provistas. En total 29M€ en 62 campañas.
  • Intesa San Paolo ha presentado en Sao Paulo (Brasil) su «puente fintech con Israel» organizado en colaboración con la cámara de comercio italo-israelí y el banco Leumi.

Big Fish

Un nuevo informe publicado por KPMG, «Empower for the future, insurance reinvented», asegura que solo la mitad de los aseguradores encuestados creen que pueden obtener algún valor real de las iniciativas de transformación mientras que el 57% confesaba que sus esfuerzos hasta el momento no habían producido los resultados deseados.

Casi un tercio de los encuestados declaró que buscaba inspiración en otros sectores. Distintos analistas de KPMG insisten en que las aseguradoras están demasiado enfocadas en el cumplimiento regulatorio y están perdiendo de vista las necesidades de los clientes, una opinión que encaja con la idea de que serán los cambios tecnológicos, de la mano del fintech, los que propiciarán los cambios en los modelos de negocio.

Por otro lado PWC ha publicado otro informe de similar temática, «Opportunities await: How InsurTech is reshaping insurance». Según este informe un 48% de los aseguradores temen que hasta un 20% de su negocio se pierda a manos de empresas fintechs de nicho durante los próximos cinco años. Casi dos tercios (68%) de las compañías encuestadas dicen que han dado pasos concretos para enfrentar los retos y oportunidades fintech.

Brexit

Esta semana las fintechs han sido parte de la discusión sobre la permanencia de Gran Bretaña en la UE. No hay que olvidar que el sector fintech es el responsable de la mayor parte de la inversión extranjera directa en el sector financiero británico durante 2015 y ha generado más de 8000 puestos de trabajo directos. Así que era inevitable que las fintech se usaran como argumento por ambas partes. Para unos son la prueba de la posibilidad de desarrollar industrias vibrantes fuera del marco regulatorio europeo. Para otros, la inevitable pérdida de parte de las rentas de la centralidad financiera de la City en Europa podría dañar el ecosistema local si el referendum del próximo día 23 confirmara la salida.

Mientras tanto, «la Place» de París toma posiciones para atraer inversores y startups del mundo fintech británico en caso de brexit, viendo una oportunidad para recuperar centralidad. Al menos la amenaza del brexit parece haber servido para que el mundo financiero francés y los medios de comunicación presten atención a su ecosistema emprendedor, que cada vez lanza productos y servicios más originales.

En Alemania, Berlín y Frankfurt no toman posicionamiento público pero se colocan como los favoritos para recibir a los «exiliados» en un momento en el que las fintech alemanas están en el candelero tras un artículo de la revista de Derecho de Oxford donde Daniel Drummer (McKinsey & Company) argumentaba Alemania como el destino alternativo ideal en Europa para el sector si se produce una crisis británica.

Mientras, las plazas financieras españolas e italianas ni están ni se les espera… como a sus reguladores. Tan solo el anuncio del centro de pre e incubación fintech de Bankia en Valencia y el Open Innovation de BBVA -la única iniciativa española con proyección global y programa en Iberoamérica- permiten albergar esperanzas de que el Mediterráneo no perderá el tren.

En cualquier caso, no conviene olvidar que en el éxito de las fintechs londinenses no todo son rentas de posición derivadas del papel global de la City. La política de emprendimiento británica y en especial la política fiscal y de seguridad social son en buena medida responsables de la aparición de todo un ecosistema de empresas jóvenes (más de 10.000 en el área de Londres) de las que las fintech forman parte.

Jugada de gol

Esta semana Fidor bank abrió oficinas en Dubai. Su llegada al Golfo representa no solo el primer éxito de la política dubaití de desarrollo fintech, sino también el verdadero arranque de los ecosistemas fintech para clientes en los emiratos.

Fidor representa la apuesta más innovadora de la banca alemana. Desde 2007 utiliza medios sociales para reducir costes y ganar confianza de los clientes en comunidades virtuales. Su oferta incluye un ecosistema de 25 apps y servicios ofrecidos por terceros gracias a su API abierta. Su despegue en un entorno tan diferente del característico de su cliente tipo original va a ser una verdadera prueba de las potencialidades del modelo open banking. No en vano, abrirá su oficina a escasos 200 metros de la nueva incubadora alentada por las autoridades regulatorias emiratíes.

Por otro lado, Fidor conjuga la banca minorista con los servicios bancarios para redes de terceros sin licencia bancaria propia (como el O2Banking para Telefónica), terreno en el que compite con Solaris bank. Es esta segunda dimensión la que le ha llevado a priorizar el Golfo como primer foco de su expansión fuera de Europa.

Esta dualidad representa la otra cara del banco API y como demuestra este caso, modifica las reglas de la internacionalización de la banca minorista tal y como la conocemos. Ya no se trata de plantear compras o costosos aterrizajes en terceros países. La internacionalización se vuelve atractiva en el momento en el que el país destino tiene empresas o redes de clientes que quieren dar el salto al fintech

Vida rural

MetLife ha publicado recientemente dos estudios realizados en EE.UU. Uno de ellos relacionado con uno de los nichos de mercado que mas claramente despuntan en el seguro de salud: El envejecimiento.

Comunidades y relaciones intergeneracionales son los principales modelos que analiza el estudio para mostrar su impacto positivo en la salud y bienestar de las personas mayores. Por otro lado, el estudio analiza cómo las personas establecen los compromisos financieros en relación a sus familias.

Óscar Herencia, director general de MetLife para el mercado ibérico subraya que las decisiones familiares

«son tomadas en base a responsabilidades y obligaciones que difieren entre generaciones. Es curioso verificar, por ejemplo que los mileniales, están más dispuestos a ofrecer apoyo financiero a sus hijos para que cumplan sus objetivos.»

Igualmente es interesante observar cómo un porcentaje de las personas que tienen un seguro de vida aumenta a medida que avanza la edad. Los mileniales (55%) representan un segmento muy interesante de la sociedad. Parece tener sentido redoblar los esfuerzos para concienciar sobre la importancia de contar con un seguro de vida y dirigirse desde las compañías aseguradoras a una franja de edad más joven. Algo que según apuntan desde MetLife ya vienen haciendo con iniciativas en el área de educación financiera.

Modelos de negocio seguros p2p

Bajo la etiqueta «seguros p2p» existen al menos cuatro modelos de negocio diferenciados entre las startups europeas y norteamericanas.

  1. Los grupos de compra de seguros sobre perfiles comunes como Bought by Many en GB
  2. Los que complementan a las aseguradoras organizando comunidades de amigos y ofreciéndoles reducciones de las cuotas de hasta un 40% si no reportan siniestros, como Friendsurance en Alemania.
  3. Los que cubren mediante la asociación de grupos de amigos riesgos complementarios a los cubiertos por las aseguradoras. Entre estos Inspeer en Francia.
  4. Los que ofrecen seguros «completos» como Guevara (automóvil) y Cycle Sindicate (bicicletas) en GB, Be Sure y Gatherins (PYMEs) en Canadá o Common Easy en Holanda (discapacidad)

Estación Central de New York

La «Independent Community Bankers of America», el lobby de los bancos pequeños y locales de EEUU, en un movimiento harto inusual, ha pedido al regulador una «regulación completa» del fintech. 
Karen Thomas, vicepresidente del lobby, escribía

«ICBA cree que los recientes problemas que algunos de los prestamistas online han experimentado con resultados y liquidez, así como con su cumplimiento normativo, hace que sea importante que estos prestamistas sean objeto de control y regulación para asegurar su seguridad y solidez»

En realidad, según FT el problema es que los bancos pequeños se sienten constreñidos por la dura regulación que siguió a la crisis al tiempo que ven como el movimiento de las fintech les está erosionando el mercado milenial de forma cada vez más significativa.

Aunque no se ha producido una respuesta oficial, reguladores locales como el del estado de Nueva York, ya han comenzado investigaciones sobre el conjunto del sector a raíz de la inquietud generada por la crisis de Lending Club con un ímpetu que ha parecido desproporcionado a algunos analistas.

Estadísticas

Según TechCrunch, aunque no veremos el rápido sorpasso característico de la industria tecnológica (iPhone y Androids reduciendo a Nokia a la marginalidad o Wassap a los SMS), «el futuro es inevitable» en el largo plazo porque los incentivos se orientan a crear alternativas al core business de los bancos y las aseguradoras.

El futuro se ve ya en Corea, según los analistas californianos: 55% de los clientes han sustituido la banca presencial por el online y el 10% ya no usa tarjeta de crédito sino pagos online.

Este tipo de análisis converge cada vez más con la conceptualización del fintech como un elemento clave para recuperar la productividad de las economías europeas, especialmente de las pequeñas y medianas empresas en un entorno donde el crédito de pequeña escala sigue siendo muy difícil.

El análisis publicado por TechCrunch se ha entendido como una respuesta a las declaraciones de Jamie Dimon en las que relativizaba el potencial disruptor del fintech para los bancos, abriendo la espita de una nueva oleada de acusaciones de «burbuja» y titulares como el de Business Insider asegurando que «el hype fintech ha ido demasiado lejos».

La frase para la historia de Dimon:

«A lot of things they do, we can do; a lot of things they do, we don’t want to do; and of course they can be competitors».

Reserva Federal EEUU

Las financieras especializadas en préstamos a consumidores a altos tipos y corto plazo están llamando la atención de la Reserva Federal tras una oleada de denuncias por usura.

Las financieras se defienden recordando que los subbancarizados tienen riesgos mayores que los cubiertos por los tipos medios de la banca para créditos al consumo, pero la aparición de fintechs especializadas con tipos medios mucho menores parece que inclinará la balanza hacia una regulación más estricta… para felicidad de las fintechs que hoy lideran ese mercado en EEUU y que esperan se amplíe así su mercado potencial.

Marrakech

El informe sobre medios de pago publicado por el «Banco Al Magreb», el regulador marroquí, muestra el retraso en el desarrollo de medios de pago móviles en relación con el resto de Africa de Marruecos. Las tarjetas de crédito siguen representando con 2000M$ al año y 600.000 transacciones diarias la abrumadora mayoría de los medios de pago usados. El informe ni siquiera contiene un epígrafe específico para pago por móvil.

Las causas de este «atraso» son precisamente esa extensión previa de las tarjetas de crédito y débito, el peso de los monopolios (que terminaron en 2014 para dejar paso a un oligopolio con solo tres agentes), las dificultades regulatorias propias de un país que ha regulado siguiendo el modelo francés y la situación del dirham.

Erect Gravestone

En las últimas inversiones significativas en capital semilla en Europa (Alemania, Suiza, Gran Bretaña, Francia) pero también en India llama la atención la participación de family offices con inversiones que van entre los 200.000 y el millón de euros. 

Los family offices se están convirtiendo en un vector importante en la detección de oportunidades emergentes, pero también en un potencial cliente de servicios especializados y un aliado para los ecosistemas fintech nacientes de las entidades financieras.

Productividad y escalas

Esta semana se han publicado los bocetos y se han abierto las consultas públicas de los «regulatory sandboxes» de AustraliaAbu Dhabi y Singapur. India ha abierto una serie de grupos de trabajo y EEUU publicó el primer programa de su «Financial Service Roundtable». Corea anunció la puesta en marcha de un banco de inversiones para apoyar a las fintech locales con capital semilla y riesgo. Japón aprobó su ley para regular las monedas virtuales y los nuevos medios de pago…

La «carrera regulatoria» abierta por el regulador británico se ha convertido en un verdadero sprint. Llama la atención el retraso de los bancos centrales europeos y del propio BCE en un momento en el que ya podemos hablar de un consenso global: la regulación del fintech es un elemento central para impulsarlo como sector de desarrollo.

El país más avanzado de Europa en fintech, Gran Bretaña, ya ve el fintech como industria estratégica para recuperar el crecimiento de la rentabilidad y entiende que lo «disruptivo» es ante todo la capacidad del sector para fortalecer el tejido productivo PYME. Un camino que en Francia está liderando AVIVA y su utilización de los préstamos online a micro, pequeñas y medianas empresas como forma de inversión de un nuevo fondo que posiblemente llegue a los 100M€. Es más que marketing. Es un cambio emergente de paradigma en la escala y la forma de gestionar los riesgos en un momento en el que el crédito no está fluyendo hacia el tejido productivo de pequeña y media escala.

Submarino expedición

Los movimientos de esta semana de Apple, Baidu, Paypal y Samsung pueden parecer tímidos o limitados, pero reflejan tomas de posición que a medio plazo pueden llegar a desplazar de nichos de negocio importantes a bancos y aseguradoras. De hecho podrían ser la primera gota de agua de una tormenta por venir.   

Es especialmente interesante el abordaje de Baidu, seguramente el actor chino más parecido a Google y Facebook en Occidente. Baidu asegura haber incorporado algoritmos que le permiten, a través del proceso de la ingente cantidad de datos que almacena sobre sus usuarios, reducir el riesgo de los seguros de automóvil gracias a un «profiling» mucho más preciso que el de los habituales cálculos actuariales de las aseguradoras. A partir de ahí elabora una estrategia basada en su ventaja con el público más joven y su capacidad para ofrecer precios más bajos… y la liga a los cambios por venir en el automóvil (coche conectado a Internet, nuevas cartografías digitales, coche sin conductor, Internet de las cosas) en los que está invirtiendo.

¿Quedará ahí o será un ensayo para otros campos del sector seguro con mayores márgenes?

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